Zoonosis, enfermedades transmitidas por animalitos

Tanto los animales silvestres como domésticos pueden transmitir zoonosis. Unas más peligrosas que otras como la rabia por ejemplo, que es mortal si no se sigue un tratamiento inmediatamente después de ser infectado, o la toxoplasmosis, muy riesgosa para las mujeres embarazadas, casi todas estas enfermedades se pueden prevenir. Lavarnos las manos después de tocar un animal que no conocemos o cuidar la salud e higiene de nuestras mascotas nos mantendrá a salvo de contagios y preocupaciones.

Existen varios tipos de agentes causan estas enfermedades a las que llamamos de zoonosis: virus, bacterias, parásitos,  hongos y más raramente, agentes no convencionales como los priones (agente infeccioso a partir de una proteína). La rabia está causada por un virus, al igual que la gripe aviaria H5N. Las bacterias son responsables de la salmonelosis y la campilobacteriosis. Los parásitos causan la toxoplasmosis. La dermafitosis o tiña está causada por hongos. Los priones son los responsables de la encefalopatía espongiforme bovina transmisible (enfermedad de las vacas locas) o Creuzfeldt Jakob cuando la contraen los humanos.

Las formas de contagio de estas enfermedades son varias, se puede contagiar de manera indirecta, por contacto con agua, tierra, moscas, mosquitos, garrapatas o pulgas, o de manera directa, a través del contacto con animales contaminados, vivos o muertos.

En general, las personas con el sistema inmune comprometido, incluidas aquellas que siguen tratamientos para el cáncer, han recibido trasplantes de órganos, portan el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) o sufren de SIDA son más propensas a contagiarse. Los ancianos, los bebés y los niños pequeños también corren más riesgos. En el caso de la rabia, cualquier persona que haya sido mordida por un animal rabioso se enfermará si no se hace tratar inmediatamente, ya que el virus se contagia a través de la saliva del animal infectado y al ser una persona mordida entra en contacto directo con la sangre.

Las zoonosis más comunes que pueden transmitir los animales domésticos y mascotas son:

  • La rabia es la enfermedad zoonótica más temida y terrible. Está causada por un virus que infecta a animales domésticos y silvestres y se transmite a los humanos a través del contacto con saliva infectada, mordeduras o arañazos. La rabia afecta el sistema nervioso central y es mortal si la persona no se trata inmediatamente después de haber sido infectada. Los síntomas en los humanos se suelen manifestar dentro de los tres meses. Los primeros consisten en fiebre y dolor de cabeza y si no se recibe tratamiento, aparecen trastornos más serios como confusión y agitación. La medida más eficaz de prevención en el mundo es la vacunación antirrábica de los perros y gatos. Según la OMS, más de 99 % de todos los casos de muerte por rabia ocurren por mordedura canina.
  •  La toxoplasmosis es una zoonosis parásita transmitida en ciertos casos por las heces de los gatos. El parásito que causa esta enfermedad es el toxoplasma gondii. El contagio se produce al tocar las heces de un gato infectado y posteriormente llevarse las manos a la boca. En las mujeres embarazadas puede provocar abortos, nacimientos prematuros y daños en el feto como encefalitis y lesiones en los ojos o en otros órganos. OJO! La toxoplasmosis también puede ser adquirida a través de verduras mal lavadas y carnes mal pasadas.
  •  La campilobacteriosis es una infección causada por la bacteria campylobacter jejuni o campylobacter coli, y es una de las causas más comunes de gastroenteritis. La mayoría de las infecciones por campylobacter se producen por la ingesta de alimentos contaminados, pero también por el contacto directo con gatos, perros y animales de granja. Los animales pueden no estar enfermos e igualmente transmitir la bacteria a los humanos.
  • La salmonelosis es una enfermedad bacteriana asociada a reptiles (lagartos y tortugas, entre otros), mascotas como pájaros, gatos, perros, cobayas y hámsters, animales de granja y alimentos contaminados. Los animales pueden pasar la salmonella a través de las heces u hospedarla en el pelo, las plumas o las escamas. Esta bacteria también puede alojarse en las áreas donde los animales duermen. En los humanos la salmonelosis se manifiesta con diarrea, fiebre y dolores de estómago que suelen desaparecer después de una semana. En casos más raros y serios la bacteria puede migrar de los intestinos a la sangre.
  •  La psitacosis (clamydia psittaci) o clamidiosis aviar, que ya vimos anteriormente,  es una enfermedad bacteriana asociada con pájaros como loros y periquitos. Las bacterias se encuentran en los excrementos y en las plumas y el contagio es por aspiración. Los síntomas más comunes en el ser humano son dolor de cabeza, fiebre, debilidad, pérdida del apetito, dolores musculares, escalofríos, dolor de garganta, tos y sensibilidad a la luz. La psitacosis también puede manifestarse como una gripe leve o muy severa, especialmente en personas viejitas.
  •  La dermatofitosis o tiña (microsporum spp.y trichophyton spp) es una infección por hongos que puede contagiarse por contacto directo con perros y gatos infectados. Las esporas infecciosas pueden encontrarse en el pelo del animal o en artículos utilizados con los animales como cepillos o tijeras. El primer síntoma de tiña es la aparición de un área escamosa, que luego se transforma en una erupción rosa con forma de anillo. La erupción pica y es contagiosa. Esta micosis afecta  la piel, el cuero cabelludo y las uñas.
  •  La bartonelosis o enfermedad del arañazo de gato es una patología bacteriana causada por bartonella henselae y la puede transmitir un gato enfermo al arañar o morder. Los signos clínicos en humanos incluyen el desarrollo de una erupción en el punto de la herida, malestar y dolores generalizados.
  • La enfermedad de Lyme, borreliosis (borrelia burgdorferi) o fiebre recurrente, es una enfermedad bacteriana transmitida por la picadura de la garrapata. En los humanos los síntomas son episodios múltiples de fiebre que pueden durar hasta tres días y escalofríos seguidos de intensa sudoración.

La higiene es la medida esencial para prevenir la transmisión de la mayoría de las enfermedades zoonóticas. El lavado de manos frecuente, la higiene de los animales y de sus lugares y la correcta manipulación y eliminación de sus heces son clave a la hora de prevenir contagios, además de tenerlos vacunados y visitas semestrales al veterinario.

Igual si a pesar de los cuidados tu mascota desarrolla síntomas como diarrea, vómitos, falta de apetito, debilidad, estornudos, tos, descarga nasal o ampollas o tiene un comportamiento anormal, hay que llevarla al vete sin pensar dos veces y sin esperar demasiado. Si en casa tenés otras mascotas hay que separarlas de la que está enfermita, para prevenir que contagie al resto.

Tener una mascota es una responsabilidad casi igual a tener un hijo, se enferman y también se gasta mucho con ellos, solo si tenés condiciones de darle una vida digna y atención veterinaria, además de comida, tiempo y cariño podés tener una mascota, si no, mejor no la tengas.