Usos increíbles de la maicena

La maicena, tienen un sinfín de usos en la cocina, desde espesar la salsa de tomate a preparar una rica crema con canela para postre, pero no solo para eso la podemos usar, también puede ser de gran ayuda en algunas situaciones no tan simpáticas.

Si tenés un artículo de cuero crudo o sued, y se te salpica un poco de aceite en él ¡tranqui, a no desesperar! El almidón de maíz solucionará el problema.

Solamente tenés que cubrir la mancha con un puñado de maicena y dejar actuar durante toda la noche. A la mañana siguiente limpia todo y la suciedad desaparecerá, dejando tus cosas como nuevas.

La maicena también es de gran ayuda con las quemaduras solares, si te pasaste de la cuenta tomando sol o saliste sin la debida protección y te quedás con una molesta y muchas veces muy dolorosa quemadura, podés hacer dos cosas. Primero, aprender a nunca salir sin protector solar, y más en un país como el nuestro del que el sol se ha enamorado. Y segundo, prepará una pasta de maicena y agua y aplicala sobre la piel. Dejá actuar unas horas hasta que se seque y después enjuagá con agua tibia.

El almidón de maíz, además puede ayudar a controlar la grasitud de la piel. El problema de las pieles grasas, además de la grasitud en sí misma, son las espinillas que  además de ser antiestéticos, muchas veces son dolorosas. La maicena es ideal para el tratamiento contra pieles grasas, ya que su propiedad astringente ayuda a absorber el exceso de oleosidad. Colocá una cantidad chiquita de maicena sobre el acné y dejá actuar por 30 minutos como mínimo.

La maicena también es especial para dar un baño seco a tu mascota, espolvorea suficiente almidón de maíz sobre el cuerpo de tu animalito y luego frotalo con un cepillo. Eso te permitirá quitar la suciedad superficial y es especialmente recomendado para los días de mucho frío, cuando no le podés bañar en casa y cuando estás muy sogue como para llevarle al petshop.

Y por último, podemos usar también la maicena para controlar el sudor debajo de los brazos, porque a veces pasa que por más cuidados que pongamos a nuestra higiene, sudamos un choro. Depende de la situación, de la temperatura, del ambiente, y del cuerpo de cada persona. Si lo tuyo no es un problema médico y es apenas exceso de calor, para prevenir el exceso de sudor, podés colocar un poco de almidón de maíz en tus axilas y listo.

 

Déjanos tu comentario