¿Un auto y una casa son buenas inversiones?

Si hablamos del punto de vista financiero, una inversión es aquello que hará que una plata invertida en el presente, rinda más dinero en el futuro. Partiendo de esa idea, evaluaremos se una casa o un auto puede ser buenas inversiones. Vamos a comenzar hablando del tan soñado auto 0km, ¿quién nunca soñó salir de su chilere para comprar un cero?

 

Comprar ese 0Km, para mucha gente es como realizar un sueño, juntamos nuestra platita como podemos, para algún día comprar ese cerito que nos va a sacar de la triste realidad de manejar un chilere. Pero lo que nunca pensamos es que desde el momento que retiramos nuestro autito de la concesionaria, ya comienza a perder valor, y va a continuar perdiéndolo hasta el día que decidas venderlo. Y ni hablar de los interminables gastos referentes a documentos, seguro, combustible, impuestos, estacionamiento, mantenimiento e idas al taller, ya que nuestras impecables calles son las causantes de un sinfín de problemas en nuestros vehículos y como bien sabemos cada visita al mecánico representará siempre algo que arreglar todo el tiempo.

 

Hoy en día comprar un auto puede ser todo, es decir un sueño, una necesidad (porque no podemos contar con el transporte público y los taxis son absurdamente caros), pero nunca será una inversión, porque el día que decidamos venderlo solo vamos a estar gastando dinero y mucho, y al final vamos a tener menos plata de la que teníamos antes de comprar el auto. Ya que en nuestro país es una necesidad verdadera tener un auto, lo mejor sería comprar un semi nuevo, que ya pasó por el proceso de desvalorización y cuando lo decidamos vender ya no vamos a perder demasiada plata.

 

 

Ahora bien, vayamos al otro gran sueño que todos tenemos: La casa propia. Quien nunca fue dueño de una casa difícilmente tendrá idea de lo que implica mantenerla. Entre impuestos y mantenimiento, tendremos que perder muchas horas y muchos guaraníes para mantenerla en condiciones habitables. Solamente con limpieza ya gastamos una ponchada de plata, el agua no está barata y la energía ineficiente tampoco es barata. Además las pequeñas reformas como pintura, cambiar los pisos, mantener el tejado en condiciones, tuberías, instalaciones eléctricas, jardín, piscina, etc. Cuanto más grande la casa, mayor será el gasto.

 

Sin embargo existe una ventaja a la hora de poseer una casa, teóricamente todo inmueble tiene a valorizarse con el tiempo, y el día que necesites o quieras vender tu casa, podrás obtener alguna ganancia con ella. Pero dependiendo de cuánto dinero gastaste para mantenerla en condiciones desde el día que la compraste hasta el día que la vendiste, esa ganancia puede desaparecer y te quedás como en empate. También puede pasar que tu casa no se valorice tanto cuanto esperabas y encontrar un comprador dispuesto a pagar lo que vale puede convertirse en una misión imposible.

 

A no ser que seas una gran conocedora del mercado inmobiliario y sepas cuando y donde comprar y lo que vas a hacer (revender o alquilar), una casa puede ser un gran dolor de cabeza. Por lo tanto antes de comprar un inmueble, tené en mente todos los detalles que hablamos. Evaluá siempre todas las opciones disponibles, como un departamento, que mismo siendo más pequeños que una casa, tanto el mantenimiento como una posible venta pueden ser mucho más fáciles de llevarse a cabo.