Todo ordenado en el cuarto de lavado

El cuarto de lavado o lavandería es uno de esos espacios dentro del hogar que se considera un área práctica y necesaria. En muchas ocasiones los utensilios y detergentes de lavado suelen compartir protagonismo con el espacio destinado a la cocina, lo cierto es que no está de más darle algo de glamour para que la tarea se convierta en algo satisfactorio.

Puesto que no todo es trabajar, hoy te damos unos consejitos para obtener el cuarto de lavado perfecto. Cómodos, funcionales y sobre todo, espacios adaptados al aprovechamiento  máximo de todos los posibles espacios, de una manera práctica y a la vanguardia del diseño interior.¡Sigue leyendo!

En el pasillo

Un mueble con estantes y un perchero son básicos para ir colgando sin que se arruguen las prendas recién planchadas. Aunque pienses que no tienes espacio, es cuestióna de rentabilizar las zonas de paso. Se pueden mandar hacer a medida módulos para organizar la ropa limpia, incluso pueden ir colocados en algún pasillo de la casa.

Rincón de lavado

Si la cocina no es tan amplia como para crear una zona independiente de lavado, reserva un espacio para estos electrodomésticos (lavarropas y secarropas). Se puede construir un mueble bajo para guardar los detergentes y una encimera para ganar una superficie extra donde colocar las cestas de ropa. Con dos repisas altas, aumentarás la zona de almacén, sin recargar el espacio.

Tendedero de interior

Es un lujo que se valora todavía más en los días de lluvia. Hay modelos que se fijan a la pared y son muy discretos. Su diseño es compacto y oculta las cuerdas en su interior; cuando toca tender, se extienden y fijan a la pared opuesta. Ya se pueden encontrar en tiendas locales para el hogar o en ferreterías.

Oculto en varios armarios

En este caso, todo lo relacionado con lavado, planchado, cuidado de la ropa y limpieza de la casa se organiza y oculta en armarios; incluso si se preevé con antelación, en la pared se pueden instalar un enchufe y una toma de agua, imprescindibles para colocar la lavadora. Muy útil en el caso de vivir en departamentos o casas pequeñas.

No es sólo cuestión de espacio

Si no dispones de mucho espacio no tiene por qué suponer que tu cuarto de lavado se convierta en un espacio poco amigable. Incluso una pequeña habitación alargada o como ya mencionamos, un pasillo, puede convertirse en una atractiva lavandería a la que no le falta detalle. Es muy importante los colores que uses, te recomendamos colores claros para que visualmente el espacio parezca más amplio de lo que en realidad es.

Accesorios vistosos y prácticos

Un carrito de planchado que tan de moda está siempre es ideal que sea de aquellos que tienen ruedas para su más fácil guardado. Hoy en día incluso vienen con un pequeño armario para colgar camisas y guardar pinzas, plancha, etc, etc.

Todo en uno

Si has de integrar tu lavandería en la cocina, no temas, puede resultar igualmente práctica y funcional. El punto de partida para hacer que tu zona de lavado sea perfecta solo requiere de ciertas dosis de ingenio. Procura plantear el proyecto en conjunto y trata de encontrar un equilibrio para que cada área cuente con todo lo necesario para cumplir su función con las mejores garantías. Puedes optar por dejar a un lado la zona de lavandería y al otro el área de trabajo culinario propiamente dicha, los límites a la creatividad los pones tú. Puede ser a la vista o dentro de un armario, hay varias formas de aprovechar el espacio incluso cuando este es reducido.

Iluminados

La luz es un elemento determinante para todo proyecto de decoración que se precie y el cuarto de lavado no escapa a estas necesidades, de modo que, si quieres que tu lavandería sea perfecta, no olvides incluir una ventana generosa que ayude a tu inspiración. La luz natural es siempre bienvenida y ayuda al ahorro a la hora de pensar en la cuenta de la electricidad.

cuarto de lavado

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