Ser eternamente soltera no es el fin del mundo

El estar casada o en pareja es algo muy bonito, eso es cierto, pero para nada es el epítome de la realización personal, para algunas mujeres el ser mamá y esposa es la culminación de la búsqueda del sueño anhelado, para otras estar en pareja es lo mejor que le pudo pasar en la vida, y para muchas otras la soltería y la realización profesional son sus aspiraciones máximas.

Pero pasa que viviendo en una sociedad como la nuestra, es un poco difícil ser eternamente soltera, aunque eso sea lo que a vos te satisface, siempre hay un pensamiento de que algo debe estar mal con vos, y cosas así. La sobrevalorización de la pareja estable sigue siendo hoy en día algo admirado por la sociedad y motivo de felicidad inmensa sobre todo para nuestros padres, que ven la falta de compromiso con otro ser humano como un fracaso personal.

En un mundo moderno, cada vez más globalizado, son más las mujeres que nunca han pensando en tener un relacionamiento estable y prefieren tener relacionamiento fugaces pero sin compromiso, algo que no está pero para nada mal, y tampoco está mal no tener relacionamiento ninguno.

Muchas veces si somos del tipo de persona que preferimos otro tipo de realización personal, nos ponemos a pensar sobre el qué dirán, y si lo que anhelamos es lo que realmente queremos y muchas veces sucumbimos a la presión social de comprometernos y luego darnos cuenta que un casamiento o estar en pareja y dividir espacios, no es, pero para nada, algo que queremos para nuestras vidas.

Una amiga muy querida, a quien no le interesaba nada casarse y ser mamá, sucumbió a esta presión social, consiguió novio, se relacionaron por algún tiempo y luego se casaron, ella sabiendo que allá muy en el fondo no era lo que quería, pasaron 2 meses desde aquella ceremonia impresionante con todo lujo, de la fiesta igualmente cara, de la sonrisa de oreja a oreja de los papás de la novia, y ella simplemente tomó sus cosas y se largó a vivir su vida como ella sabía que quería vivirla. Obviamente el que dirán a esta altura le importó muy poco y quedó con la reputación destruida en su microcosmos social.

Por eso es importante siempre que sepamos quienes somos y que hagamos caso omiso a las sobrevaloraciones que la sociedad impone como ser las correctas. Cada uno tienen su propio concepto de lo que es correcto en sus vidas y si vos preferís enamorarte de una paloma como Nikola Tesla, o enamorarte de tu profesión y quedarte soltera, sabé que eso no es el fin del mundo.