Recuperá tu figura con la ayuda de tu bebé

Hoy en día esto ya no es motivo y a continuación te explicamos las diversas opciones a la hora de emprender junto a tu bebé un plan de ejercicios que les darán más beneficios además de lo corporal.

Para volver a ser la misma de antes, o por lo menos, sentirnos como la misma de antes, es cuestión de organizar los nuevos tiempos, la prioridad de las actividades y ponernos las pilas para los nuevos objetivos. A continuación te mostramos una lista de opciones para ejercitarte con tu bebé.

Strollering

El término proviene del inglés “stroller” que significa el carrito del bebé. Esta actividad es ideal para aquellas mamás que tienen hijos muy pequeños de edad y que aún utilizan sus carritos, se puede realizar a partir de las 6 semanas hasta los 3 o 4 años del infante. En este caso la principal herramienta para el entrenamiento vendría a ser el carrito infantil. Se lo puede incorporar como soporte a la hora de hacer sentadillas, estocadas, glúteos y ejercicios de estiramiento. Con esta rutina de entrenamiento se logra tonificar y endurecer los músculos, mejorar el sistema cardiovascular, quemar grasas y mejorar la flexibilidad y todo esto mientras estás compartiendo tiempo con tu bebé.

Baile con apego

Con tu bebé colocado en la ya tradicional mochila portabebés o fular ergonómico, se realizan pasos de baile, recorriendo diversos tipos de ritmos, desde salsa o jazz hasta percusión, lo que sí es importante en este caso, es tener el alta obstétrica. Este entrenamiento, consiste que a través de pasos sencillos, las madres van haciendo un trabajo continuado, siempre al son de la música. Para el bebé es muy agradable porque siente la respiración y los movimientos de la mamá. Con este sencillo sistema, una elimina toxinas, libera tensión, quema calorías y lo mejor es que tu bebé sentirá una abrazo lleno de amor y afecto, rodeado de música y movimiento.

Natación con bebés

Existen clases especiales para enseñar a los bebés a nadar, para eso es fundamental la presencia de la mamá que dentro de las dinámicas que cuentan con actividades como flotar, trasladarse de un punto al otro, va quemando calorías sin darse cuenta, gracias a la resistencia que brinda el agua, dando pie al desarrollo muscular de ambos, además de fortalecer tanto el corazón como los pulmones. Y como gran beneficio para tu bebé, éste perderá el miedo al agua y con el paso del tiempo aprenderá a sumergir la cabeza bajo el agua.

Yoga

Con esta modalidad nos reencontramos con nuestro propio cuerpo y de paso afianzamos nuestro vínculo con el bebé. En sesiones de una hora y por lo general dividido en tres módulos se puede lograr esta actividad física. El primer módulo es con el bebé al lado del mar de la mamá, en un segundo módulo el bebé ya se incorpora a las posturas en forma de juego y por último, masajes o movimientos para el peque.

Pilates

Otra manera de incorporar al bebé en las rutinas de ejercicios, es a través de dinámicas como los ejercicios de brazos, en donde se carga al bebé para aumentar el peso. Con este sistema, la mamá mejora su control postural y fortalece los músculos de la zona media y el bebé se beneficia de nuevas perspectivas visuales. Además, con las diferentes posiciones, mejora el sistema vestibular, los reflejos y la alerta.

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