¿Qué es la práctica del colecho?

¿Por qué creemos que dormir con los bebés es malo? Los niños que duermen al lado de su mamá lloran menos y duermen más tranquilos. La madre, muchas veces, se da cuenta de las necesidades de su bebé pocos segundos antes de que él las solicite, con lo que se evitan muchos llantos.

“Colecho” significa dormir con el bebé y existen diferentes variantes para llevarlo adelante. Una opción es que nuestro bebé duerma en la misma cama de los padres, o se puede tener una cuna diseñada especialmente para juntar a la cama matrimonial. También puede utilizarse la cuna tradicional, pero sin uno de los lados, para acoplarla a la cama grande.

¿Cuáles son las ventajas del colecho?

Al estar en los brazos de su mamá, o compartiendo la cama con sus padres, el bebé se siente más protegido y muy seguro. Según ciertos estudios realizados, al generarse una gran temperatura corporal a través de la proximidad con la madre, se estimula también a lactancia materna.

Además, con el colecho, los bebés lloran menos, por lo que logran un mejor y más profundo descanso. Podemos evitar la muerte súbita del bebé, disminuyendo su nivel de ansiedad por sentir a su madre cerca.

Es muy importante tener en cuenta que esta práctica no es aconsejada para la salud y seguridad de los niños menores de 1 año, ya que hay ciertos riesgos en lo referido a la seguridad si la cama no está preparada para bebés y, por ejemplo, pueden caerse.

¿Qué debemos tener en cuenta a la hora de practicar el colecho?

Hay ciertas pautas que, como padres, debemos tener en cuenta antes de adentrarnos en la práctica del colecho.

1. El colchón tiene que ser firme y amplio (hay que evitar colchones blandos o dormir con el bebé en el sillón).
2. El acolchado o la manta que utilicemos no debe ser muy pesado.
3. La temperatura de la habitación no tiene que ser muy alta, sino que debemos intentar conservar una temperatura de ambiente cálida.
4. El bebé no debe estar muy abrigado y se recomienda que duerma boca arriba, sin almohadas o almohadones mullidos cerca.

Para que el colecho realmente sea beneficioso para nuestro bebé y para la familia, debe practicarse de manera natural y consensuada por ambos padres. No se recomienda que esta práctica surja simplemente como un recurso desesperado para que el niño duerma más y los padres descansemos mejor, sino que debe ser una elección consciente para mejorar la calidad de vida del bebé.