Plantas aromáticas para decorar la cocina

Las plantas aromáticas crecen bien en el interior y, a diferencia de otras variedades, no necesitan mucha luz, por lo que son ideales para tener en la cocina. Dependiendo del espacio con el que dispongamos, podremos elegir tener más o menos plantas. Lo importante es saber aprovecharlas para enriquecer el espacio, ¡y también nuestros platos!

¿Qué plantas elegir?

Hoy en día podemos encontrar muchas aromáticas diferentes, por lo que podemos elegir cuáles cultivar según nuestros gustos. Sin embargo, hay algunas variedades que podríamos llamar “indispensables” y que son las más recomendables para empezar. Con el tiempo podemos ir añadiendo alguna variedad más exótica.

El perejil no puede faltar en ninguna cocina. Es el condimento básico en multitud de recetas, típico de la dieta mediterránea, con un sabor muy fresco. Tiene un color verde fuerte y vivo, y hojas que estéticamente combinan muy bien con otras plantas.

La albahaca y el orégano son dos aromáticas con perfumes muy intensos que suelen combinarse en muchos platos, populares de la cocina italiana. Las hojas de la albahaca tienen un sabor profundo que conviene aprovechar cuando están recién cortadas, mientras que el orégano también es aromático cuando se deja secar.

La menta es otra planta con un riquísimo aroma para decorar la cocina, y también ayuda a respirar cuando estamos engripados o congestionados. Existen diferentes tipos de menta, algunos son mejores para ciertas recetas que otros, pero casi todas las especies sirven para preparar un té. Es una planta que es fácil de hacer crecer, pero necesita bastante luz natural.

Si contamos con más espacio, podemos sumar otras variedades a nuestra cocina como, por ejemplo: cilantro, salvia, tomillo o romero. Todas estas son plantas aromáticas que se adaptan muy bien al cultivo interior.

¿Cómo las cuidamos?

Otra gran ventaja que ofrecen las plantas aromáticas es que requieren pocos cuidados y son muy fáciles de mantener en casa. Lo fundamental es recordar que necesitan buena luz natural, sin recibir un exceso de sol directo, y estar protegidas de corrientes de aire.

Es fundamental que la maceta tenga un buen drenaje para evitar que se encharquen. No necesitan un exceso de riego, sólo mantener cierta humedad para lograr que crezcan de forma saludable, preferiblemente a primera hora de la mañana.

A esta variedad de plantas no conviene fertilizarlas muy seguido. Se recomienda hacerlo una vez al año o también podemos incluir un poco de abono natural en el sustrato. El hummus, por ejemplo, es una buena opción ya que ayuda al crecimiento de las plantas sin afectar después al sabor de las hojas.

Siguiendo estos simples consejos, podemos armar una pequeña huerta de plantas aromáticas para decorar la cocina y darle sabor a todos nuestros platos. De a poco debemos ir cortando delicadamente las hojas frescas, a medida que
las vayamos necesitando.

¿Cuál es tu planta aromática favorita? ¡Contános!

 

 

Déjanos tu comentario