Ocho lecciones de vida

Han pasado 60 años desde la muerte de la artista Frida Kahlo y aún hoy en día sigue generando admiración, generaciones tras generaciones. Según la Tate Modern de Londres (Museo Nacional Británico de Arte Moderno) ella es “la artista femenina más famosa de la historia”.

En las palabras de la autora Susana M. Vidal, quien ha escrito el libro Efecto Frida (Espasa),

“es el rostro más conocido de la cultura popular durante los últimos cien años, junto al Che Guevara y a Marilyn Monroe”.

1. La compatibilidad entre la femineidad y el feminismo es totalmente compatible

Frida siempre fue de carácter fuerte, una guerrera, que celebró su esencia más femenina a través de su feminismo más puro y existencial. Según la autora, la mexicana “defendió su espacio artístico frente a su avasallador y exitoso marido”, “vivió su bisexualidad sin culpa y su relación matrimonial en libertar”. Fue a través de sus vestidos y joyas que hacía alarde de su lado femenino y aún así, a través de sus cejas y bigote, acentuaba su lado masculino. Gracias a ella ese estereotipo de la feminista de pelo corto y sin depilar, fue derrumbado.

2. Hay cosas como el dolor que son inevitables, pero es opcional elegir sufrir por ello

Desde antes de su tan conocido accidente en la vía pública, Frida se enfrentó al dolor; espina bífida, poliomielitis, varios abortos y la amputación de una pierna tras una lucha con la gangrena. A pesar de tanto drama, la artista logró traducir todo esto en arte. Su actitud triunfadora ante la eventualidad se ve traducida en la famosa frase ” Pies para qué os quiero si tengo alas para volar”.

3. Todas dejamos marca

Frida a través de todas sus vivencias que dejó plasmada en cada obra de arte, fue la primer artista latinoamericana cuya obra se vendió por más de un millón de dólares. En mayo de 2016, su cuadro titulado “Dos desnudos en el bosque” se vendió por la suma de ocho millones, cinco mil dólares. La misma Frida, cambió su biografía para dar inicio al mito, cambió su fecha de nacimiento, suprimió la “e” de su nombre para que sonara menos extranjero y se auto definió como indígena a pesar de que nunca vivió como tal. Incluso, pareciera que diseñó su estética como si fuera que podía verse convertida en merchandising en un futuro no tan lejano.

4. Hacer terapia de la moda

Según cuentan, Frida sentía que cuánto más frágil estaba de salud, más necesitaba arreglarse e incluso recargar su propio estilo. Según la autora de Efecto Frida, “sentía que moría menos si se arreglaba más y ya al final de su vida, ella vestía cada día como para ir a una fiesta”.

Su estilo fue evolucionando con ella según el momento que estaba viviendo. Como ejemplo podemos recordar, el feto que dibujó en su corsé para poder exteriorizar el dolor al no poder ser madre, o cuando se cortó el cabello como protesta y rebeldía ante la infidelidad de su esposo con su propia hermana o cuando se dejó crecer el bigote y el entrecejo como símbolo feminista contra el machismo de la sociedad en esa época. Sin palabras y a través de su imagen ella supo lanzar su mensaje al mundo y hasta el día de hoy sigue haciendo eco en la historia.

5. La lealtad no es sinónimo de la fidelidad

A pesar de que Diego Rivera fuera el amor de su vida, de que se casaron, se divorciaron y se volvieron a casar, entre ellos la fidelidad nunca fue primordial. Ambos compartieron su cama con otras personas y aún así Frida optó por ser su compañera inseparable y lo único que no pudo perdonar después de más de veinticinco años de unión fue que él la traicionara con su propia hermana.

6. Hay belleza hasta en los defectos

Antes de era de las redes sociales en donde abundan las feministas tratando de reinventarse y luchar a favor de su causa, Frida ya lo había hecho décadas antes con sus coronas de flores, su entrecejo tupido y su bigote acentuado. Ella destacó y acentuó todos sus defectos, para reivindicar la belleza de aquello que no es perfecto, haciéndolo sólo suyo, convirtiéndola en auténtica y eterna.

7. Sé eterna

“Por eso la muerte es tan magnífica, porque no existe. Porque sólo muere aquel que no vivió. Porque sigue viviendo quien después de muerto produce en los que le continúan sensaciones nuevas, abhelos y deseos”, Frida nos dejó estas sabias palabras para la eternidad. A través de su obra artística Frida convive con nosotros día a día a pesar de su partida física hace más de sesenta años.

8. Convertite en tu propia inspiración

Frida se convirtió en la reina de lo que hoy en día llamamos “selfie”, plasmando su experiencia de vida en cada uno de sus autorretratos, compartiéndose con todos para no sentirse sola. En las palabras de M. Vidal: “Frida Kahlo deseó dejarse a sí misma como el mejor legado para que la historia la resucitara y le devolviera la gloria que la vida le arrebató”.