Mónica Rodriguez Hetter: ¡No olvidemos que somos mujeres!

Mónica es Economista egresada de la Universidad Nacional y también, Ing. Comercial egresada de la Universidad Americana. Pero su primer cargo es ser la mamá de Belén de nueve años. Nuestra Gloriosa tiene a su cargo las marcas Mini y BMW Motor Rad, y hoy nos cuenta como es balancear su papel de madre y su trabajo en un mundo en dónde los hombres son mayoría.

Mónica se levanta temprano, poco antes de las seis, prepara el desayuno, busca a sus sobrinos, y junto a Belén, los lleva al colegio y de ahí va directo a la oficina para dar inicio a un nuevo día laboral. Antes que nada, la información es primordial, por eso lo primero que hace es informarse a través de varios medios para formar su propia opinión acerca de los eventos del momento. De ahí empiezan las reuniones y estrategias para sacar adelante, junto a su equipo, las marcas que orgullosamente ella maneja.

Cuando el día en la oficina llega a su fin, inicia el “chofereo” hasta las 20:00 hs, al llegar a casa, calienta la cena y a la cama, siempre conversación de por medio con su hija y los otros miembros de la familia. A partir de ahí Mona (como le dicen de cariño) se toma un tiempo para ella, un buen baño, alguna serie en la tele y a dormir para volver a empezar la rutina al día siguiente.

Al hablar de su trabajo, Mónica nos cuenta que ingresó al mundo de los vehículos y las motos de manera natural, “creo que fue un poco de todo, el momento justo y el lugar justo, experiencia y ganas de enfrentar desafíos”. Ella se ha consolidado en este mundo predominado típicamente por varones, ha sido uno de sus grandes desafíos en cuanto a lo laboral. Se ha sabido ganar su espacio, la confianza de su equipo y el reconocimiento de sus pares, no sólo a nivel nacional sino también a nivel regional. Mónica ha sido reconocida y premiada a nivel internacional por llegar y superar sus metas.

Por supuesto que todos estos logros no podrían ser alcanzados sin un gran equipo de apoyo, ese equipo lo encuentra en su familia, si su madre, su hermana y Lida, quien en su momento se desempeñó como niñera de Belén. Mónica reconoce el valor de su familia, de su equipo, sin ellas no lo hubiese logrado, ellas siempre están cuando ella no puede estar. Aunque hace hasta lo imposible para no faltar a los eventos importantes de su familia.

Cómo mensaje final, nuestra Gloriosa nos deja las siguientes palabras… “No hay mamás perfectas y que está muy bien NO ser perfectas, que está bien perder el control de vez en cuando, y que SI o SI busquemos un momento para nosotras, para disfrutar con nuestros amigos, con nuestras parejas, no podemos olvidarnos que somos MUJERES”.

Con estas sabias palabras, concluimos otro capítulo en la vida de una mujer Gloriosa paraguaya. ¡Hasta una próxima historia de vida mis queridas Gloriosas!.

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