Mitos sobre cosmética

Durante nuestra vida escuchamos un montón de mitos cosméticos que creemos firmemente son verdaderos, y para ser honestas ni la mitad de lo que creemos es cierto, por eso aquí te revelamos la verdad por detrás de algunos famosos mitos sobre cosmética.

 

Comer chocolate te saca granos

Es lo que hemos escuchado toda la vida, que comer chocolate te llena de granos la cara, nada más lejos de la verdad, varios estudios han demostrado que la dieta no tienen mucha relación con la aparición de impurezas en la piel. O sea que el chocolate no es el que te causa granitos. El problema se encuentra en la grasa que se produce en la piel misma, y eso es algo directamente relacionado con las hormonas y no con los alimentos que comemos. Ahora bien algunas mujeres sienten necesidad de comer dulces durante su periodo premenstrual, y esto obviamente coincide con alteraciones hormonales que suelen provocar granitos. En síntesis, el chocolate lo que puede hacer si lo comés en exceso es darte unos kilitos demás y no granitos.

 

Si no usás hidratantes tu piel no estará cuidada como se debe

Esto es algo que de seguro escuchaste un montón y la verdad es que no es cierto, hay pieles que tienen la capacidad de mantenerse hidratadas por sí solas, en especial si se vive en un clima húmedo. La forma más fácil de decidir si necesitás o no una crema hidratante es observar tu piel: probá no usar crema por la noche y comprobá cómo te despertás por la mañana. Si está tersa y suave, el hidratante es innecesario, y si amanecés con la piel tirante y seca necesitás crema hidratante. Es solo cuestión de estar atenta.

 

Las flacas no tienen celulitis

Este es uno de los mitos más famosos, y no es tan así, cualquiera puede tener celulitis y ésta no está unida a la obesidad, aunque a menudo vengan acompañadas la una de la otra, pero la celulitis no discrimina y podés ver personas flacas que la tienen. Este fenómeno está unido a factores hormonales, genéticos y de estilo de vida, más que al exceso de peso, que es, aunque éste lo agrava.

 

El vapor, uno de los mejores aliados del cutis

Un nuevo falso mito. El calor que desprende el agua caliente ayuda a abrir los poros, eso es verdad, lo que ayuda a que se eliminen las impurezas y el sebo que se acumulan en ellos, pero a la vez se produce una reacción de irritación en la piel. Por eso, sobre todo en las pieles más sensibles y delicadas, no es recomendable usar baños de vapor, porque se pueden agravar sus problemas.

Déjanos tu comentario