Miedo al compromiso

Tener miedo al compromiso es algo muy común, especialmente en estos días donde nosotras mujeres tenemos demasiadas oportunidades y muchas no estamos listas para casarnos y formar una familia, pero a que realmente le tenemos miedo cuando hablamos de “miedo al compromiso”

Aunque creamos que solo los hombres son los que evitan hablar de compromiso, las mujeres también podemos ser evasivas a la hora de comprometernos a avanzar en la relación y esto hoy en día ha cambiado, ya que no solo se trata de un noviazgo donde el compromiso es la promesa es el casamiento. Hoy avanzar en una relación en una actitud comprometida significa continuidad, fidelidad y un proyecto de vida en conjunto.

Pero ¿qué hay detrás de ese miedo que experimentamos cuando escuchamos la palabra compromiso? Existen personas que experimentan una cierta dificultad para dejar atrás la etapa de enamoramiento: muchas personas desean prolongar la adolescencia amorosa y vivir con “mariposas en la panza” para siempre.

Asumir responsabilidades familiares para algunas personas puede ser algo demasiado pesado, no todos tienen ganas de dedicar tiempo y dinero a formar una familia, sino que prefieren seguir invirtiendo en sí mismos.

La soltería ya no está mal vista: los “solos” y las “solas” de hoy no la pasan mal: viajan, estudian, ganan bien, se cuidan físicamente, tienen amigos. No quieren resignar esos espacios a otras preocupaciones.

Vivimos en una sociedad de “estados” más que de “procesos”: se pasa de una experiencia a otra sin dar tiempo a la madurez del proceso, lo que puede impedir pasar del enamoramiento al amor. Estamos así, impacientes y vertiginosos todo el tiempo para lo que viene después, y el compromiso parecería como que las cosas se estacan.

Si sos de este tipo de persona, tranqui, el tiempo dirá cuándo estarás lista para un compromiso y si eso no sucede, tampoco pasa nada, no todas nacimos para crear una familia, disfrutá tu vida como mejor te parezca.