Margarita Elizabeth Ortiz: Mi familia es mi todo

Una mujer guardia no es algo muy común, Margarita es de las pocas, una mujer luchadora, digna de admiración, una mujer que nos cuenta que su familia es lo que le impulsa cada día. De familia numerosa, ella nos cuenta que vive con su padre, una hermana, ocho sobrinos y su hijito de tres años y medio. Su papá que es taxista y ella son el pilar de la casa familiar.

Trabaja de guardia en un club social, cuando le toca el horario de la mañana, su día empieza tempranito, a las cuatro y media y trabaja hasta las dos y media de la tarde. Cómo tiene horario rotativo, tiene días que su trabajo inicia a las dos y media de la tarde y finaliza a las diez de la noche, hora que puede volver a su hogar junto a su familia.
“Hace seis años que soy funcionaria, pero estoy en el club desde hace ocho años y medio, dos años estuve con una empresa tercerizada y estaba de guardia, después me contrataron en el club como guardia también, pero cuando nació mi hijo, después, de casi un año, pedí mi traslado para trabajar ocho horas, porque doce horas ya era muchísimo tiempo para dejarle a mi bebé todo el día y él que tenía problemas de alergias y muchas veces le tenía que llevar al hospital, y necesitaba trabajar un poco menos, entonces pedí y gracias a Dios me dieron mi traslado”.
Empezó a trabajar desde el 2008, poco después de que su madre falleció, antes se dedicaba a cuidarle a su mamá que estuvo enferma por años.

Cuando le preguntamos como se define, ella nos respondió…

“Yo creo que soy una mujer luchadora, fuerte y mi vida, porque no tengo otra vida que no sea mi familia, mi papá, mis hermanas y mi hijo que es mi todo, Dios mío, ese fue un regalo de Dios”.

El momento más feliz y al mismo tiempo el más duro fue cuando nació su hijo, fueron momentos duros porque ella estaba sola, pero fue el mejor momento puesto que su hijo es lo mejor de su vida.
Ser guardia no es trabajo sencillo, hay que ser ley y psicólogo al mismo tiempo, Margarita nos cuenta que en temporada alta, durante el verano hay días más complicados pero todo tiene solución y así se va luchando día a día.
Una anécdota que nos comparte es de la época en la que estaba embarazada… “cuando estaba de guardia y estaba embarazada eran momentos que nos exigían que pidiéramos carnet, fueron momentos en que todo el día me retaban porque no querían mostrar su carnet” sonríe mientras recuerda.

Margarita-Ortiz
Según Margarita, aún hay sueños por cumplir, aunque por el momento se ve un poco difícil, nada es imposible… “La verdad que sí, quiero volver a estudiar pero es difícil, se necesita tiempo, dinero, y el tiempo que tengo libre quiero estar con mi familia, con mi hijo, que ya quiero que empiece a estudiar, lo que más quiero en esta vida es que mi hijo sea un profesional, voy a trabajar el doble para meterle en un buen colegio para que estudie. Que el estudio sea su vida, yo voy a trabajar el doble para que el estudie y salga adelante, que no pase cosas así como las que yo pasé. Lastimosamente, yo no pude estudiar como dije, mi mamá estaba muy enferma, pero, siempre quise ser profesional, una profesora o una doctora. Capaz algún día pueda cumplir”.
Como mensaje final, esta gloriosa mujer paraguaya nos deja este inspirador mensaje:

“Yo digo que nosotras somos muy fuertes, luchadoras, aguantamos lo inaguantable realmente, nosotras las paraguayas somos realmente fuertes. Trabajen, todo está en procurar, hay momentos que son muy duros, pero tenemos que pensar, yo digo que hay que rezar y seguir adelante. Todo se puede superar. Siempre le agradezco a Dios por todo lo que me da. Gracias a Dios tengo trabajo, tengo salud y puedo luchar, mientras tengamos salud, hay que luchar, luchar y luchar, eso digo. Hay que luchar”.

Ya vieron queridas gloriosas, mientras podamos, tenemos que luchar por cumplir nuestros sueños.

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