Luz Borja – Gloriosas del Paraguay

La mujer paraguaya es conocida y reconocida por su magnífica capacidad de florecer inclusive cuando el suelo está seco; de la nada construye y edifica para ella y para los demás. Con esto en mente, compartimos con ustedes la historia de Luz Borja, una mujer más que excepcional.

 

Al visitarla la vimos trabajando en su ambiente del día a día y nos contó:

 

Todo comenzó hace cuatro años cuando yo trabajaba como docente en la Universidad Nacional de Asunción y en otras universidades privadas. Mi papá quien siempre estuvo en el rubro de la construcción de instrumentos, específicamente las guitarras me llamó y me pidió que vaya a verlo pues quería hablar serio. Al visitarlo, me dijo llorando: “Mi hija, estoy cansado, necesito descansar”

 

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Su papá estaba anunciando su retiro del rubro pues se encontraba solo y desanimado. Ya sentía que no tenía nada que ofrecer en la construcción de las guitarras. Emocionada pero pensativa, Luz recordaba en ese mismo instante todos los momentos que vivió con su papá en ese taller. Tenía tareas como lijar la madera, traerla del depósito, etc.. “Yo le veía a papá como un artista trabajando con pasión y para mí era mágico” – nos contó.

“Le dije que me diera tiempo para pensar, le pedí una semana”.

 

Fui a casa a reflexionar y me di cuenta de que estaba en una bifurcación en mi vida. Hay momentos en la vida donde uno tiene que elegir el camino que quiere seguir.

Lleve 4 notas de renuncia y dejé todos mis trabajos. Siendo mamá y cabeza de hogar, lo dejé todo.

 

Dos días después fui a ver a mi papá y él muy inocentemente me dijo: Mba’e piko rejapo ko’ape che memby? (¿Qué haces acá mi hija?) y le dije:

 

Papá, yo no puedo dejar que vos dejes de hacer lo que te gusta. Vos transmitís cultura, transmitís música y no lo vas a dejar de hacer ahora. Vine acá para ayudarte y a aprender. Esto es lo que somos nosotros, nuestra familia. Yo no soy nada frente a lo que vos sos y yo quiero ser como vos.

 

Y fue así como todo comenzó. Con muchos sueños y mucho entusiasmo pero también un poco de miedo nos lanzamos. Creamos una marca para la empresa y nos pusimos a trabajar con solo tres silletas y algunas herramientas viejas. Este rubro es en su mayoría masculino y en ese entonces nadie creía en mí. Decían “¿Qué lo que una mujer va a hacer en el taller?” Solo mi papá creyó en mí. Invirtió en la mujer, invirtió en mí.

 

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Nos pusimos a soñar y conseguimos hacerlo realidad. Si uno sueña debe planificar.

Ya habiendo creado nuestra marca “Guitarras Borja” comenzamos también con la Escuela Borja de Lutería, un espacio de Responsabilidad Social de la empresa donde enseñamos el oficio de construcción de guitarras, vienen niños y adultos, damos clases en cárceles, hacemos charlas motivacionales etc y empezamos a realizar foros nacionales de lutería con la presencia de extranjeros invitados expertos en el tema. También recibimos un premio a nivel mundial en Nueva York para emprendedores del mundo. Guitarras Borja ganó. Nos recibieron como estrellas y uno de mis instrumentos musicales lo usó Bono de U2. Prestigió mi trabajo y el de nuestro país. Fue uno de mis mayores logros.

 

Luz es una de las mujeres paraguayas que tanto admiramos y respetamos pues es según ella misma lo dice “Soñadora y emprendedora y súper osada.

Yo quiero hacer y voy a hacer soy muy esquemática y una investigadora nata. Soy mamá, el título más hermoso que tengo”

 

Finalmente se despidió de nosotras diciendo “Muchas gracias a Gloriosas de Claro por la entrevista y me despido diciéndole a las mujeres paraguayas que no debemos esperar que nos den nuestro lugar, nosotras nos definimos solitas y a donde queremos ir. No dejemos de soñar y de mirar a nuestros costados y creer en nosotras mismas y en los demás. No dudo que seamos las más gloriosas de América. ¡Fuerza chicas!”