Lugares del mundo: Monte Fuji, el punto más alto de Japón

Es uno de los símbolos más importantes de Japón, una figura central en su patrimonio cultural y religioso: se trata del monte Fuji, una montaña sagrada que recibe a miles de visitantes cada año, sobre todo en la época del verano. Es tradicional verlo representado en obras artísticas y en postales como uno de los principales sitios turísticos del país, gracias a su imponente belleza y sus 3.776 metros de altitud, que lo convierten en el punto más alto de Japón. Este lugar se encuentra a 100 kilómetros al suroeste de Tokio, en el centro de la isla de Honshu.

 

El monte Fuji es un volcán aún activo, ya que la cima de la montaña es un cráter que ya ha entrado en erupción varias veces en el pasado. Se formó hace unos 100 mil años y ha ido creciendo a causa de las numerosas erupciones que ha vivido. La última registrada es del año 1707, durante el período Hoei, la que duró 16 días y fue tan grande que las cenizas alcanzaron la ciudad de Tokio. Antiguamente se creía que cada vez que el volcán entraba en erupción era a causa del enojo de la montaña, por lo que la gente le ofrecía oraciones para calmar su enfado.

 

 

Sus laderas están llenas de santuarios budistas, arcos torii y otros elementos de la cultura nipona. Y es que los samuráis realizaban sus entrenamientos a los pies del monte Fuji para canalizar la fuerza que les transmitía esta montaña sagrada. Este volcán inactivo está rodeado por cinco lagos. El más famoso y el preferido por los turistas es el Ashi, que se formó hace más de 3 mil años por una de las erupciones del volcán. Desde el lago se pueden obtener las vistas más bonitas del paisaje, por lo que es muy común que los visitantes realicen este paseo antes o después de subir por los senderos del Fuji.