Lo que no te dicen acerca de ser mamá.

Todas pensamos que ser mamá, antes de serlo, es muy difícil. No podemos negarlo, a pesar de que algunas de nosotras siempre quisimos ser mamá. Por el otro lado, a algunas nos da muchísimo miedo la idea de tener hijos y no tenemos miedo de decirlo. Lo que todas tenemos en común es que realmente no sabemos mucho del asunto, por eso hablemos de estos importantes temas.

 

Criar a un niño/a es un desafío siempre. Puede que tengas 21 o 35 pero la responsabilidad es siempre la misma. Lo más lógico sería pensar que una persona con un poco más de años consiga tenga un poco más de experiencia en la vida que la prepare para ser madre, pero si esta persona nunca tuvo hijos es muy probable que se vea ante los mismos obstáculos de una madre joven.

 

No te engañes, haber sido niñera de tus sobrinos o de los hijos de tu amiga no cuentan como experiencia maternal. Haber calentado el “tete” y dárselo a un niño no es lo mismo que tener que pasar horas de la madrugada haciendo dormir a tu bebé, cambiar pañales y arruinar tus mejores remeras y blusas con vómito de bebé.

 

Muchas mujeres piensan que al tener un bebé su vida profesional se acabó pero no es necesariamente cierto. Tener un niño/a puede impactar positivamente en tu carrera porque ser madre te da una motivación como ninguna otra: una quiere ser mejor cada día para sus hijos inclusive en el trabajo. Además los beneficios son muchos, como por ejemplo el saber mejorar las finanzas: una siempre aprende a mantenerse dentro del presupuesto cuando tiene hijos y también a colocar prioridades.

 

“Amiga, vamos pues a salir”, “El viernes salimos a tomar” son frases que verdaderamente vas a escuchar con menos frecuencia por dos motivos: tus amigos saben que al tener hijos tu ritmo de vida cambia y también porque nos ponemos a analizar si esa amiga que siempre termina borracha a la mañana es un buen ejemplo para tus hijos.

 

Ser mamá es realmente una experiencia que cambia la vida. Mueve nuestra estructura, cambia nuestras perspectivas y nos hace cuestionar nuestros principios y valores. Pero todo esto vale la pena porque sabemos que nada se compara a esos pequeños pero eternos momentos donde tu hijo dice por primera vez “mamá” o se ríe y saca una gran sonrisa al ver sus dibujitos. Ser mamá es increíble, es algo realmente glorioso.

 

¿Cómo es ser mamá para vos?

Contános de tu experiencia.