A levantar las defensas de los peques

Expertos en el tema nos cuentan que para prevenir la aparición de catarros y enfermedades respiratorias, muy relacionadas a esta estación, lo ideal es tener las defensas del cuerpo reforzadas y en perfecto estado. Para lograr tal condición, lo ideal es consumir frutas y verduras que nos aportan vitamina C (ácido ascórbico), un excelente componente para combatir a las enfermedades de invierno.

¿Qué podemos aprovechar en esta temporada?

Entre los alimentos que podemos aprovechar durante el invierno detallan la acelga, achicoria, apio, batata, berro, brócolo, coliflor, cebolla de verdeo, chaucha, espinaca, hinojo, puerro, rabanillo, remolacha, repollo, coles de Bruselas, zanahoria, zapallo, calabaza, banana, ciruela, durazno, limón, mandarina, melón, membrillo, naranja, aguacate, pelón, pera y pomelo para nombrar algunas de nuestra canasta básica.

Todas estas verduras y frutas, se encuentran llenas de vitaminas, antioxidantes, minerales, agua y fibra lo que es muy beneficioso para la alimentación tanto de chicos como de grandes. Se recomienda una ingesta diaria de 400 gr de frutas y verduras y se pueden consumir de varias formas, crudas que deben ser bien lavadas antes de ser consumidas, al vapor, que es la mejor manera de conservar sus nutrientes una vez cocidas. También se pueden servir en guisos, sopas, salteadas y en varias formas más. Lo ideal es consumir por lo menos medio plato a la hora del almuerzo y medio plato durante la cena. Además, consumir dos o tres frutas a lo largo del día.

Hay que ser ejemplo

A la hora de enseñarle a los niños a comer frutas y verduras, los adultos son el mejor ejemplo. A fin de cuentas, los niños aprenden lo que ven en el hogar, es por ello, que debemos construir entre todos los hábitos saludables para toda la familia. Desde pequeños lo ideal es que los niños encuentren frutas y verduras a su alcance, empezando por la mesa familiar.

Desde pequeños es lo mejor

A los niños se les puede empezar a ofrecer frutas y verduras a partir de los seis meses de edad, cuando se encuentran en la etapa de descubrimiento de nuevos sabores y texturas. Cuánto más se demore en ofrecerles estos manjares, mayor será el rechazo. Es muy importante que desde jóvenes, se les estimule de manera continua a comer frutas y verduras, de esta manera ya desde pequeños tendrán y mantendrán el hábito de consumir este tipo de alimentos, que como ya sabemos, tienen efectos muy positivos a largo plazo.

¿Cómo acercar estos alimentos a los chicos?

Un plato bien decorado lleno de colores y texturas puede ser un plato creativo que apele a la curiosidad de los niños a la hora de probar nuevas alternativas. Se les puede servir armando formas, figuras, dibujos y hasta se puede utilizar una vajilla divertida para activar la fantasía y el lado lúdico de los niños. Por ejemplo, un bróculi puede convertirse en un árbol que forma parte de un bosque encantado.

Otra recomendación muy interesante, es involucrar a los niños a la hora de la elaboración de las comidas, que se conviertan en grandes ayudantes a través de acciones simples como lavar, rallar o incluso decorar los platos ellos mismos.

En el caso de las frutas, son una excelente opción a la hora del desayuno, las frutas poseen nutrientes muy beneficiosos para cualquier hora del día, pero en especial después de varias horas de ayuno nocturno. Como complemento a las frutas, incluir a la hora del desayuno, una porción de lácteos y una porción de panificados como una tostada.