Jardinería para niños

Además ayuda al desarrollo del lenguaje, mejora las habilidades, adquieren sentido de responsabilidad, estimula la inteligencia y ayuda a mejorar la relación con los compas y amiguitos.

No hace falta que se tenga un jardín grande para hacer un pequeño huerto o hacer labores de jardinería en general. Apenas con unas planteras, semillas y herramientas aptas para niños se puede comenzar una huertita.

Si tenés un lugar amplio se lo puede dividir en 2 partes, una para una huerta y otra para un jardín. Así los chiquis pueden cultivar y aprender sobre los alimentos, y es una buena forma de introducirles a una alimentación ecológica y saludable. En la parte del jardín van a prender a cuidar y podar las plantitas.

Si solo tenés un balcón, existen muchísimas ideas para crear un huerto urbanos. Una buena idea es hacer un jardín vertical, con palets o usar cajas de madera para hacer la huerta. Ahora si no tenés un balcón se pueden plantar hierbas aromáticas en botellas de vidrios.

Los beneficios que la jardinería tiene en los niños son: 

  • Aprenden a amar la naturaleza, a conocer sus ciclos y a aprender técnicas de cultivo.
  • Favorece el trabajo en equipo.
  • Adquieren hábitos saludables al conocer las propiedades nutricionales de los vegetales.
  • Desarrollan la paciencia y comprenden que las cosas necesitan su proceso.
  • Estar en contacto con la tierra, moverla, tocarla, realizar agujeros fortalece los músculos de las manos.
  • Manipular las plantas y sobre todo las semillas favorece la actividad motora-fina.
  • Cuando trabajan en jardinería, están haciendo un ejercicio físico, sobre todo si tienen que transportar tierra con la carretilla, cavar hoyos o llevar bolsas de un lugar a otro.
  • Desarrollan los sentidos: el tacto (tocando la tierra y las texturas de las hojas), olfato (oliendo las plantas aromáticas o las flores), el gusto (si cultivan frutos comestibles) y la vista (deleitándose ante la maravillosa belleza de las plantas).
  • Se vuelven más responsables, ya que saben que han de cuidar de las plantas si quieren que estas crezcan sanas y fuertes y den sus frutos o nazcan sus flores.
  • Ver que sus plantas prosperan y crecen reforzará su autoestima.
  • Mayor aplicación de la mente lógica. Tendrán que discurrir sobre cómo solucionar problemas, cómo optimizar el espacio de cultivo, cuánta agua necesita cada especie, etc.
  • Amplía su curiosidad, su afán explorador.