Ikigai, encontrar aquello que le da valor a tu vida

Según el libro Ikigai-ni-tsuite (“Sobre Ikigai”) de la autora Mieko Kamiya, publicado en 1966 y reconocido como uno de los mejores exponentes sobre el tema, define al concepto de Ikigai como “eso que te permite desear que llegue el futuro” sin importar como te sientas en el presente.

En una investigación realizada sobre el tema, el coautor Akihiro Hasegawa, psicólogo clínico y profesor de la Universidad de Toyo Ewia, descubrió que la gente japonesa cree que la suma de las pequeñas alegrías cotidianas nos lleva a experimentar una vida más plena.

Consultando con el autor Dan Buettner, quien también menciona el concepto de Ikigai en su libro “El secreto de las zonas azules: come y vive como la gente más saludable del planeta”. El considera que  el Ikigai se puede definir en tres puntos: tus valores, las cosas que te gusta hacer y las cosas para lo que eres bueno.

El Ikigai está relacionado a sentir que tu trabajo hace una diferencia en la vida de la gente.

El objetivo último del ikigai no es la felicidad. De hecho, Japón está en el puesto 51 de los países más felices del mundo según el World happiness report 2017 auspiciado por Naciones Unidas. Su objetivo es conocer aquello en lo que eres realmente bueno, eso que te resulta placentero y que además aporta o ayuda en algo al mundo. Cuando logras llevar a cabo este descubrimiento, tu autoestima mejora ya que sientes que tu lugar en este mundo está justificada y por ello eres feliz. La felicidad se considera una consecuencia de ikigai.

Si en este momento, no sabes cual es tu ikigai, sólo basta con recordar el pasado, ver que era aquello que de niño te gustaba hacer y te salía bien. Todos los niños tienen un don natural: algunos para el dibujo, otros para la música, el baile o el deporte. Con el tiempo vamos dejando de lado esos talentos, mientras pasa la vida.

ikagai

Para reconocer tu ikigai, el autor Francesc Miralles, recomienda responder cuatro preguntas básicas:

¿Cuál es mi elemento?.

“Hay personas que se sienten cómodas haciendo cosas solas, y a las que les estresa estar en grupo”, plantea el experto. “Su ikigai no podrá ser enseñar, ni dar conferencias, sino una actividad más recogida”.

¿Con qué actividades se me pasa el tiempo volando? Es un indicador de que se trata de una pasión por desarrollar, asegura.

¿Qué te resulta fácil hacer? “Hay gente que tiene facilidad para poner orden en documentos, o comprender diferentes puntos de vista.”, ejemplifica.

¿Qué te gustaba cuando eras niño? “Podremos saber si nuestro ikigai está en actividades artísticas, intelectuales, de ayuda a los demás, de pensamiento científico, etc.”.

Una vez identificado el ikigai individual, lo ideal es desarrollarlo mediante un plan que nos obligaremos a seguir.

A veces, en plena madurez podemos sentir esa necesidad de encontrar aquello que nos motiva, que nos hace feliz y nunca es tarde para encontrar nuestro lugar en el mundo.