Gloriosas del Paraguay: Pámela Bóveda

“No hay límite para seguir aprendiendo y creciendo” es la frase por la cual vive ella. Pámela, de 27 años, nacida en Asunción y criada en Ciudad del Este, amante de los idiomas y una viajera constante, es la primera ingeniera en aeronáutica del Paraguay y además, es nada menos y nada más que  luchadora de MMA (Artes Marciales Mixtas) y Brazilian Jiu Jitsu.

“Mis padres siempre me inculcaron los deportes. Pasé por varios. Hice tenis, natación, remo, etc. A los 16 años cuando estaba aún en el colegio conocí al Jiu Jitsu y me enamoré. Continué entrenando hasta los 18 cuando fui a Córdoba a hacer Ingeniería en Aeronáutica. Tuve que ir al extranjero para poder estudiar porque en ese entonces no había el curso aquí en el país. A veces mis amigos me preguntan por qué esa carrera, y siempre les cuento de mi querido tío que me sacaba a caminar por el barrio y me mostraba las estrellas y me contaba de los astros y del espacio. Él me permitió soñar y querer realmente ser una astronauta. Y así fui hacia esa área”.

Al mudarse a Córdoba, comenzó la facultad y quiso seguir entrenando jiu jitsu pero se enfrentó a la discriminación y al machismo. Dejó de entrenar por tres años pero se mantuvo activa haciendo rugby. En el 2010 volvió a entrenar y añadió al muai tau a su lista de artes marciales. En el 2012 quiso empezar a meterse en el mundo de las MMA y en septiembre de 2013 consiguió su primera pelea contra la peruana Stephanie Bragayrac, de la cual salió victoriosa.

“Terminar la facultad fue todo un desafío porque es muy difícil mantener el equilibrio entre el estudio y el deporte, además, muchas veces fracasé pero me volví a levantar. Aprender y hacer deporte es muy importante. El deporte te permite ser saludable y el estudio te brinda conocimiento que no te lo quita nadie.  En el 2014 entregué mi tesis sobre la Performance de Resisto jets y me gradué junto a los otros seis estudiantes de los sesenta que ingresamos al comienzo. “Lo había logrado”

 

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A su vuelta siguió compitiendo recorriendo varias ciudades de Sudamérica. En el 2015 participó del Mundial de Jiu Jitsu estilo Brasilero en Sao Paulo, Brasil y terminó en segundo puesto. Su record hoy es 5.1.0 (cinco peleas ganadas, una perdida y ningún empate) Pámela se prepara con todo entrenando y moviéndose para conseguir sus patrocinadores. Tiene tres copas Mercosur ganadas. Su última pelea fue en Salta, Argentina en marzo de este año donde tuvo su vencida más rápida de 32 segundos y su próxima pelea será en agosto en Jackson, California contra la americana Chelsea Chandler.

Hoy en día, Pamela vive en la ciudad de Buenos Aires donde trabaja para una aerolínea. “Ocho horas en el trabajo y cuatro a cinco de entrenamiento hacen la rutina de mis días. Nunca voy a dejar el jiu jitsu porque cuando lo practico siento que soy libre y controlo mi cuerpo. Me transmite seguridad. No hay un estereotipo de cuerpo para este deporte, cualquiera puede hacerlo. Mi próxima meta es competir en un evento renombrado como Invicta o UFC, vamos a ver qué sale”

“Lo único que quiero poder decirle a la gente es que uno puede hacer todo lo que se proponga. Logré realizar muchos de mis sueños porque mis ganas fueron más fuertes que mis sacrificios y dolores”

Pámela es una de esas gloriosas paraguayas que con el sudor de su frente y el esfuerzo de su espalda luchan hasta realizar sus sueños y se despidió de nosotros con el siguiente mensaje:   

“El único secreto para lograr lo que uno quiere es la constancia y perseverancia, y por sobre todo, aprender a apreciar a los que te apoyan porque <<Oñondivepa ñane mbareteve>> ¡Juntos somos más fuertes!”

 

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