Estrés y Herpes

Cuando vivimos periodos de mucho estrés nuestro sistema inmunitario se debilita haciendo que seamos más vulnerables ante ciertos virus como el herpes zóster.  Este tipo de Herpes es causado por un virus conocido como Virus Varicela Zóster (VVZ), que es el virus responsable de la varicela o sea es primo de la varicela por ahí. Cuando nos enfrentamos a este virus, por lo general cuando somos chicos, se queda en nuestro cuerpo un remanente debilitado del mismo por el resto de nuestras vidas.

 

Así que cuando nuestro sistema inmunológico se debilita, el virus se reaviva haciendo que aparezcan los herpes, que al contrario que la varicela, es muy poco contagioso, pero contagioso igual.

 

El estrés nos genera varios problemas de salud, y este tipo de herpes es muy común, además se pueden presentar otras afecciones dermatológicas como la urticaria, la alopecia, el acné, que encuentran su detonante en aquellos momentos en los que nos encontramos a largos periodos de estrés.

 

Los síntomas comunes son hormigueo y picazón , además aparecen unas pequeñas ampollitas, por lo general en la zona de la nariz y la boca.

 

El uso de pomadas especiales para los herpes, hace que los síntomas desaparezcan poco a poco, pero lo más importante para tratarlo y evitar que aparezca de nuevo es eliminar la fuente: el estrés. Si no reducimos nuestros niveles de estrés, nuestro sistema inmune se va a la china, por lo que seguirá debilitado e indefenso ante cualquier afección dermatológica.

 

Mediante distintas técnicas de relajación y el control de nuestros pensamientos podemos conseguir librarnos del estrés, en otro caso es importante visitar a un especialista para que nos aconseje como lidiar con esta situación.

 

Si mantenemos un ritmo de vida lo más saludable posible, el virus del herpes zóster se mantendrá dormido, ya que nuestro sistema inmunológico es lo suficientemente fuerte para suprimirlo.