El placer de los 40 años

Los 40 son los “nuevos” 40. Ya no tenemos la inocencia que teníamos a los 20 ni el ímpetu de los 30, ahora sí estamos listas para disfrutar de la vida, los años pasados no fueron en vano, nos han dejado experiencia, sabiduría y la confianza en una misma, digna de un premio nóbel.

Es el momento de salir al mundo con paso firme. Es el tiempo de disfrutar de la vida, de explorar nuevas facetas, de vivir nuevos sueños. Con cuatro décadas a nuestro nombre, ya sabemos de qué o quién cuidarnos, ya conocemos aquello que nos da placer, ya es momento de disfrutar de una nueva, quizás la mejor, etapa de nuestra vida.

A continuación les dejo una breve lista de cosas por las que pueden empezar a disfrutar de los cuarenta…

Cuidarnos como es debido

Con el ritmo de vida tan cambiante de las últimas décadas, las fiestas, los maquillajes, las modas estéticas no tan favorecedoras es hora de querernos más y de buscar esos alimentos que nos hacen bien, esos tratamientos que nos mantengan relajadas y felices. Es hora que busquemos los cosméticos de acuerdo a nuestro tipo de piel y a nuestra edad, aquellos que nos devuelvan la hidratación, frescura y tersura que nos harán brillar.

Querernos así como somos

Al llegar a los cuarenta, nos damos cuenta de quién somos en realidad, nos aceptamos con todos nuestros puntos positivos como también los negativos que podemos empezar a trabajar seriamente. Llegamos a la edad en donde por fin nos valoramos sin importar “el qué dirán”. Las personas que te quieren y te aceptan, lo hacen con todo lo bueno y lo no tan bueno que tienes lo cual nos ayuda a crecer en cuanto a seguridad en una misma y al dejar ir todos los prejuicios ajenos, nos sentimos libres para ser y hacer lo que queramos.

Viajar sola

Quizás desde niñas has tenido la suerte de viajar, al principio con tu familia, al crecer dejaste de lado a los parientes y fuiste con amigas y pareja, pero… ¿alguna vez has viajado sola?

Ya son cuarenta años de experiencia acumulados y todo un mundo por descubrir. Los viajes en solitario abren muchas puertas, no sólo a nuevos lugares y nuevas personas, sino al auto descubrimiento, ¿cómo reaccionarías en un país que no habla tu idioma? ¿qué harías si encontrás una playa desierta y sólo para vos?. Viajar sola puede ser la excusa perfecta para cambiar la rutina, desconectarnos de lo cotidiano, descansar de verdad.

Disfrutar a plenitud

Los prejuicios de años atrás ya desaparecieron, a los cuarenta ya conocemos lo que nos gusta y lo que no en relación a nuestro cuerpo, en relación a nuestra pareja. Ya nos aceptamos y gozamos de quién somos. La experiencia de años nos ha ayudado a perder esa vergüenza de los primeros tiempos, ya no sentimos miedo a lo desconocido y sabemos disfrutar del sexo de a dos o incluso con una misma. Es una etapa maravillosa en donde vivimos una sexualidad sin complejos y con mucho gozo.

Sola pero no solitaria

Al llegar a nuestra cuarta década, nos volvemos más selectivas con la gente que está a nuestro alrededor. De a poco nos vamos alejando de aquella gente tóxica, de esa que nos hace mal, que nos absorbe toda nuestra energía.

Ya entendimos que no podemos cambiar a la gente, la gente cambia cuando quiere cambiar, y empezamos a disfrutar de la soledad, lo cual es muy bueno para nuestra mente, nuestro cuerpo y nuestra alma. Disfrutemos de un buen libro, de un buen baño de más de 15 minutos, vayamos al cine con una misma. Disfrutemos estar solas de vez en cuando, porque eso nos hace muy bien.

El futuro es ahora

A esta altura del campeonato ya sabemos exactamente lo que queremos de la vida, ya encontramos un equilibrio entre lo personal y lo profesional.

En esta etapa muchas mujeres optan por un cambio en sus carreras, algo que las acerque un poco más a ese sueño anhelado. Todo es posible en esta etapa de los cuarenta, la energía se siente diferente, las metas son alcanzables.

Nos damos el lujo de elegir

A esta edad nos podemos dar el lujo de elegir. Ya sabemos a que tipo de personas evitar, ya sabemos con quien queremos estar. Podemos elegir una nueva pareja o re elegir a quien ya nos acompaña en el trayecto de la vida. Podemos elegir empezar una familia, añadir más miembros a la familia actual o quizás cerrar la fábrica de bebes.

Ya podemos darnos el lujo de elegir como invertir nuestro tiempo libre, a solas o disfrutando de nuestra familia, de nuestros amigos, de nuestro trabajo. Elegir es un lujo… y ya lo podemos hacer.