Cuidado con el Burnout

El síndrome de Burnout es cada vez más común entre las madres de hoy en día que en el día a día se exigen más y más. En muchas ocasiones nos preguntamos ¿por qué me siento tan cansada? pareciera que las horas del día no alcanzan para tachar todo lo que pusimos en nuestro listado de pendientes. Aparecen los constantes dolores de cabeza sin razón aparente. Pero sí hay una razón para todo esto, es el estrés que nos lleva a ese síndrome de Burnout.

Este síndrome es una respuesta de rechazo que nos envía el cuerpo ya estresado al límite. Profesional, ama de casa, madre, chofer, administradora, esposa, y muchos más son los cargos que hoy en día las mujeres queremos o sentimos la necesidad de cubrir, tanto dentro como fuera del hogar. Y nos guste o no, es casi imposible lograr todo esto sola, no hay cuerpo que aguante tanta carga.

Síntomas del síndrome de Burnout (no necesariamente ocurren todos al mismo tiempo):

  • Sentimiento de agotamiento
  • Fracaso e impotencia
  • Baja autoestima
  • Poca realización personal
  • Estado permanente de nerviosismo
  • Dificultad para concentrarse
  • Dolor de cabeza o taquicardia

Este síndrome no se da de un día para otro, no aparece de repente como por arte de magia, es más bien, algo gradual que va creciendo de a poco dentro nuestro, como fases que se desencadenan en este síndrome.

Etapas del síndrome de Burnout

Entusiasmo: En esta primera fase nos sentimos llenas de energía, con aspiraciones altas y todo nos estimula. En esta fase los problemas se ven sencillos y de rápida solución.

Estancamiento: En esta fase todo nos empieza a abrumar, nos damos cuenta que no podemos con toda la carga solas a pesar de todo el esfuerzo que hacemos.

Frustración: Los problemas se vuelven emocionales y físicos, entramos al periodo de la desilusión.

Apatía: Es la fase de la resignación, no se puede cambiar todo lo que quisiéramos cambiar.

Burnout: El agotamiento emocional y la baja realización personal llega a invadir el cuerpo, incluso se siente una imposibilidad física y psíquica.

¿Qué hacemos si tenemos el síndrome de Burnout?

Una salida entre amigas puede ayudar mucho contra este síndrome, el contacto social es una gran antídoto contra el estrés. Hablar en persona con una amiga puede ayudar a calmar nuestro sistema nervioso, aliviando de esta manera el estrés.

“Terapia de grupo” con otras madres del colegio de tus chicos puede demostrarte que no estás sola, que no eres la única pasando por cierta situación.

El equilibrio es sumamente importante en la vida de toda madre, debemos buscar eso que nos hace feliz, tanto con la familia como a solas. Siempre es bueno tomarse unas horas para una, para recargar las pilas y lograr esa, a veces, interminable lista de pendientes. Si no puedes sola, recuerda que puedes pedir ayuda tanto a tu pareja como a cada uno de los integrantes de la familia.