Consejillos para dejar de fumar

Para quienes son fumadoras, el dejar de hacerlo conlleva un sacrificio enorme, muchas nos iniciamos en el acto de fumar para formar parte del grupo, y muchas veces dejar ese hábito tan nocivo para la salud es casi imposible, porque el cigarrillo tiene un componente altamente adictivo que es la nicotina, por eso hoy te traemos unos consejillos para ayudarte a dejar de fumar.

  • Lo primero que va a hacer es escribir una lista con tus motivos para dejar de fumar y cómo mejoraría tu vida si hacés esto.

  • Los motivos para dejar el pucho tienen que ser lo más personales posible, es decir, según edad, sexo… En el caso de jóvenes y adolescentes, por ejemplo, destacan los beneficios estéticos, el ahorro económico, y la mejora en el rendimiento deportivo, frente a las consecuencias para la salud que a pesar de ser muy graves y conocidas, podrían aparecer décadas más tarde.

  • Escribí otra lista explicando por qué fumás y en qué situaciones pensás que te resultaría más difícil no fumar.

  • Marca una fecha límite para dejarlo. A algunas personas les resulta más fácil disminuir progresivamente el consumo de cigarrillos, pero otras prefieren dejarlo de forma radical. Trazá tu propio plan, de acuerdo a tus necesidades.

  • Pedí ayuda a un médico. Él puede aconsejarte el uso de sustitutos de la nicotina para tratar el síndrome de abstinencia, evaluando previamente que no existan contraindicaciones para tu caso en particular.

  • Tené en cuenta que el tratamiento farmacológico, acompañado por apoyo psicológico, resulta bastante eficaz para evitar recaídas.

  • En los primeros meses, cuando el riesgo de recaída es mayor, evitá, en la medida de lo posible, las situaciones en las que te resulta más difícil estar sin fumar.

  • Cambiá tus actividades de ocio por otras en las que fumar sea más difícil o inapropiado. Por ejemplo, salir de farra por la noche, puede ser sustituido por ir a caminar al campo o practicar algún deporte.

  • El consumo de café y bebidas alcohólicas incrementan las ganas de fumar; en su lugar, tomá agua y jugos (mejor si son naturales).

  • Al principio buscá relacionarte con gente que no fume, o que no lo hagan en tu presencia. Si tu pareja no fuma, o deja de fumar al mismo tiempo, puede ser de gran ayuda.

  • Informá a tu familia y amigos de tus ganas de dejar de fumar para que te apoyen todo lo que puedan, y comprendan tus posibles cambios de humor.

  • Es importante que mantengas la mente ocupada, y dormir lo suficiente para estar lo más relajada posible. También es mejor ir al cine, o a locales donde no esté permitido fumar, para evitar la tentación y el tabaquismo pasivo.

  • Para reforzar tu decisión recordá que al dejar de fumar se notan muy pronto una serie de efectos beneficiosos: se intensifican los sentidos de olfato y gusto, el aliento ya no huele a tabaco, aumenta la capacidad pulmonar y se reduce la fatiga, mejora la calidad de la piel…Aprovechálos.

  • Guardá el dinero que antes te gastabas en puchos… y comprate algo que te guste, viajá, celebrá una fiesta, o hacele un regalo a un ser querido, con lo que consigas ahorrar.

  • La ansiedad, el estrés, las situaciones emocionales negativas, los conflictos interpersonales, y también actividades placenteras como las celebraciones, suelen ser las causas más frecuentes de recaída. En la mayoría de los casos no se pueden prever ni evitar, pero conviene estar psicológicamente preparada para enfrentarlas, y saber que fumar no alivia los problemas ni mejora los buenos momentos.

No te desanimes si no conseguís dejar de fumar al primer intento y tenés una recaída. Volvé a intentar cuando estés preparada.

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