Cómo vestirte cómoda y con estilo cuando estás embarazada

Hay muchos mitos en torno a  la ropa de maternidad . Hay quienes dudan de que las embarazadas puedan vestir con elegancia, y aún existen consejos desactualizados que desfavorecen el look al resaltar lo que no necesitas.

 

Es importante recordar que existen varios tipos de cuerpo femenino, como reloj de arena, pera, ovalado, etc. Sin embargo, en el momento del embarazo, todas las mujeres tienen un tipo de cuerpo muy similar. Así, algunas piezas son grandes aliadas. Echa un vistazo a nuestros consejos para vestir bien durante el embarazo:

 

Evita las mallas elásticas

 

“Las mujeres embarazadas deben usar leggins”: este es uno de los mitos sobre la ropa para mujeres embarazadas. A menos que vayas al gimnasio, evítalo. Este tipo de pantalón resalta todo lo que te suele molestar, como los chichones y chichones.

 

Usar pantalones acampanados o bootcut

 

En este punto, tus caderas y tu vientre son más grandes. Los pantalones acampanados o bootcut, ya que tienen la boca más ancha, equilibran y afinan la silueta. Así, se tiene la impresión de que la mujer embarazada es más esbelta y elegante.

 

 

La regla de la tercer pieza

 

No es esencial, pero hace toda la diferencia. Piensa en un blazer, por ejemplo. Hace que la apariencia sea más sofisticada y, al agregar dos líneas verticales a lo largo del torso, te ayuda a lucir más delgada.

 

Otros buenos ejemplos son los usos de cárdigans, chalecos, camisas ligeras abiertas o bufandas. Es importante tener un ajuste holgado que se estire al menos hasta las caderas, de lo contrario el efecto será el contrario.

 

Invierte en un look monocromático

 

No solo el negro adelgaza. Cualquier look monocromático ayuda a estilizar la silueta, ya que no hay cortes que atraigan la mirada hacia la horizontal. Por la misma razón, una mujer bajita se ve más alta con un mono o cualquier atuendo del mismo color.

 

 

Utilice piezas que sean versátiles y duraderas.

A la hora de vestir, un buen consejo es elegir piezas que se puedan complementar con accesorios y elementos que se puedan encontrar fácilmente en casa. Con eso, terminas ganando nuevas combinaciones y looks usando muy pocas piezas.

 

Otro punto que también merece atención es la compra de ropa que se pueda reutilizar por más tiempo. Este es el caso de las blusas y vestidos con aberturas para la lactancia, que se pueden utilizar desde el embarazo hasta el final de la lactancia.

 

El secreto: usa blusas y vestidos ajustados y evita las piezas sueltas que se abrochan justo debajo del busto, que dan ese aspecto de bombona de gas. También vale la pena invertir en  lencería  y pijamas, que también necesitarás durante la lactancia.