Cómo interpretar las cartas del tarot

El tarot es una poderosa herramienta de toma de conciencia y autoconocimiento. Comprendiendo que el lenguaje simbólico de las cartas podemos tender un puente con nuestro inconsciente. Es a través del trabajo con las imágenes que podemos recibir mensajes inspiradores.

 

El Tarot se basa en la idea de que somos creadores de nuestras experiencias, al ubicarnos en un rol activo en el diseño del propio destino, dejamos de sentirnos víctimas, para tomar acción y responsabilidad. Las cartas son simples maneras de entender cuál es la energía disponible respecto a un tema, que funciona como espejo para que nosotros tomemos acción y cambiemos o no nuestra realidad según lo que queramos.

 

Significados de las cartas del tarot

 

Si bien la baraja contiene 78 cartas, recomendamos comenzar por utilizar los arcanos mayores, que constan de 22 cartas que representan las energías fundamentales.

 

El Loco 0: nuevos inicios. Simboliza espontaneidad e inocencia, pero también negligencia y vanidad.

 

El Mago I: talentos y habilidades. Representa diplomacia y autoconfianza. También está relacionada con la falta de compromiso.

 

La Sacerdotisa II: intuición. Se conecta con los misterios del mundo, en su aspecto positivo, y con la soberbia en su aspecto negativo.

 

La Emperatriz III: conexión con la naturaleza y la belleza. Se conecta con la abundancia, pero también con la vagancia y la inacción.

 

 

El Emperador IV: poder y liderazgo. Aunque significa estabilidad, puede polarizarse en estancamiento y avaricia.

 

El Papa V: sabiduría. Se conecta con la inspiración y, en el otro extremo, con la servidumbre.

 

El Enamorado VI: placer y toma de decisiones. Se conecta con el amor y también con la indecisión.

 

El Carro VII: éxito y movimiento. En su aspecto positivo representa triunfos, mientras que en su aspecto negativo puede significar conformarse con poco.

 

La Justicia VIII: tal como su nombre lo indica, simboliza justicia. En su manifestación más deseable se conecta con la equidad. Por su lado más negativo se vincula con la severidad excesiva.

 

El Ermitaño IX: introspección. Se relaciona con la prudencia y el conocimiento interior, pero también con los miedos y el exceso de cautela.

 

La Rueda de la Fortuna X: cambios. En su aspecto más positivo tiene que ver con la buena suerte, mientras que en su aspecto negativo se vincula a resistirse a los cambios.

 

La Fuerza XI: como su nombre lo indica, sintetiza los recursos que nos permiten superar distintos obstáculos. Puede significar abuso de poder.

 

El Colgado XII: suspensión del movimiento para adquirir nuevas perspectivas. Se vincula con el discernimiento, pero también con el egoísmo.

 

Arcano sin nombre XIII: aunque suele conocerse como La Muerte, este arcano no tiene nombre. Significa finales y transiciones, y también inercia y resistencia al cambio.

 

Templanza XIV: paciencia. Conectada a la moderación y también a la falta de límites.

 

El Diablo XV: dominación y experimentación sexual. Puede significar habilidad para realizar esfuerzos extremos, pero también tener apegos feroces

 

 

La Casa de Dios XVI: también conocida como La Torre, es una invitación a soltar el control. Se conecta a la libertad, por un lado, y a la adversidad, por el otro.

 

La Estrella XVII: conexión con las emociones. Vinculada a la espiritualidad y a la falta de fe.

 

La Luna XVIII: dudas y recuerdos del pasado. Se conecta con la intuición y, en su manifestación más difícil, con la inestabilidad y la confusión.

 

El Sol XIX: optimismo, vitalidad. Esta carta se conecta con la alegría, pero también con la arrogancia.

 

El Juicio XX: revisión del pasado. Se vincula a responder a nuestro deseo interior o a la incapacidad de hacerlo.

 

El Mundo XXI: Completitud. En su manifestación más positiva es éxito e integración, pero también puede ser encierro e idealización

 

¿Cómo leer las cartas del tarot?

 

Siempre lo ideal es consultar con un amigo o profesional que ya sepa interpretar las cartas ya que es muy difícil leerse a uno mismo. En caso de que esto no sea posible, te recomendamos que busques un momento en donde nadie te pueda interrumpir y que prepares un espacio limpio y ordenado. Antes de comenzar a leer, recomendamos que medites por aunque sea 5 minutos y te concentres en tu respiración. Lo más importante de todo es que entiendas que nada de lo que se presente es definitivo y que no hay nada más poderoso que nuestro poder de acción.