Cómo interpretar el calendario lunar y como afecta a la naturaleza y a la energía disponible

El sol y la luna tienen influencias directas e indirectas en nuestro planeta. La luna recibe luz solar y refleja a la Tierra una energía gravitacional que actúa sobre las plantas, el agua, la tierra y todos los seres vivos. El ritmo de la naturaleza, dictado por la luna, puede aprovecharse para un mejor trabajo en la agricultura, y algunos creen que afectan nuestras emociones y la energía disponible que tenemos los humanos. Por lo tanto, tener conocimientos para observar el calendario lunar es una buena forma de incrementar aún más tu productividad. Cada siete días la luna tiene una fase que influye en diferentes niveles en el campo y en nosotros. A lo largo del año la luna da trece vueltas completas a la tierra y pasa por cuatro etapas: menguante, nueva, creciente y llena. 

 

Luna menguante

 

En esta fase, lo que crece hacia afuera tiende a menguar (tarda en crecer), mientras que lo que crece hacia adentro tiene más fuerza (un enraizamiento más fuerte).

 

Esto se debe a que, en esta etapa, la fuerza contenida en la tierra tiende a disminuir. La planta acaba absorbiendo menos savia en el tallo, hojas y ramas. En la práctica, se recomienda plantar raíces; rábanos, remolachas, zanahorias, patatas y otros. Cuando la planta germina, primero fuerza el enraizamiento, tarda más en crecer, ralentiza un poco el crecimiento y tiene un tamaño más pequeño, pero con raíces más desarrolladas. Según el esoterismo, este es un buen momento para conectarse con uno, contemplar y reflexionar en nuestros objetivos. 

 

Luna nueva

 

En Luna Nueva las plantas todavía tienen más crecimiento de partes bajas, y también poca resistencia a plagas. La gravedad de la luna concentra el agua en el suelo y tiende a hacer que las semillas se hinchen y se rompan. De esta manera, se crea una raíz equilibrada, que luego ayudará al crecimiento de la hoja. Pero esta época es ideal para plantar cultivos anuales. Entre la luna menguante y la luna nueva se debe plantar todo lo que pasa bajo tierra: raíces, tubérculos, rizomas y bulbos comestibles. Respecto al mundo esotérico, es el momento perfecto para hacer limpiezas energéticas y “limpiar nuestro terreno energético” para nuevas manifestaciones. 

 

Luna creciente

 

En esta etapa, la fuerza de gravedad es menor, y con una fuerte luz de luna, lo que genera el crecimiento de una hoja más fuerte.

 

En general, es un buen momento para plantar, sobre todo dos días antes de la luna llena. Los tipos de cultivos que prefieren el segundo trimestre son anuales que producen por encima del suelo, pero sus semillas dentro de la fruta. Es el momento perfecto para que manifestemos los nuevos objetivos planeados apoyándonos en esta energía, dándoles fuerza e inercia para su concreción. 

 

Luna llena

 

La luna llena es el colmo de esta influencia, actúa en su apogeo y es excelente para plantar. La Tierra tiende a sufrir la máxima influencia de los poderes de la luna en esta etapa; sin embargo, esto ocurre solo en los primeros días. Después de resistir el impacto menguante, deja de enviar toda la energía que puede. Este es el momento perfecto para manifestar nuestros deseos y concentrarnos en que queremos plantar en nuestras vidas. 

 

Como hemos visto, la luna actúa sobre todo tipo de fertilidad y todos los ciclos de crecimiento. Ser consciente de estos cambios y características es un paso importante para lograr mejores resultados.