Cómo cultivar y cuidar de un Romero

El romero (Rosmarinus officinalis) es relativamente fácil de cultivar, convirtiéndolo en una excelente opción de hierba para cualquier jardín o huerta casera. Su sabor penetrante y aroma a pino hacen del romero un ingrediente popular en las comidas. Las variedades verticales son las mejores, tanto para su uso en fresco como en seco.

El romero puede cultivarse como anual (completa su ciclo de vida en 1 año) o perenne (completa su ciclo de vida en 3 años o más). En jardines herbales, a menudo se planta con tomillo, orégano, salvia y lavanda. Al plantar, elejí una variedad que sea adecuada.

El romero con esencia de pino es mejor para cocinar debido a su excelente sabor y hojas suaves. Las variedades ‘Blue Boy’, ‘Spice Island’ y romero blanco también se utilizan en la cocina. El romero ‘Arp’, ‘Dancing Waters’, ‘Golden Rain’, ‘Pink’, y las variedades blancas se utilizan más a menudo como plantas ornamentales.

El romero se puede cultivar en macetas o en una huerta de hierbas. La mayoría de las variedades crecen mejor en tierra arcillosa, bien drenada y ligeramente ácida. El romero debe recibir por lo menos 6 horas de sol al día y cabe mencionar que crece mejor a pleno sol.

Si lo regamos con demasiada agua puede que se pudra la raíz. A veces puede ser difícil determinar cuándo una planta de romero necesita agua porque sus agujas no se marchitan como lo hacen las hojas anchas. En promedio, regá el romero cada 1 a 2 semanas, dependiendo del tamaño de la planta y las condiciones climáticas. Permití que las plantas se sequen completamente entre cada riego.

Para utilizarlo como condimento en la cocina, podés ir cortando ramitos y retirar las agujitas, podés usarlo seco o verde. Por lo general el Romero es muy resistente y sufre de pocas enfermedades.