Cómo calmar un bebé con dificultad para dormir

Es normal que en los primeros meses de vida el bebé duerma poco o no duerma en toda la noche, ya que puede despertarse cada 2 o 3 horas para alimentarse o porque se siente incómodo y desprotegido, lo que puede resultar agotador para los padres, que están acostumbrados a descansar por la noche.

Por ello, es importante crear un ambiente cálido para el bebé, con iluminación y temperatura adecuada, para dejar al bebé en una posición cómoda, con ropa que no lo apriete y crear una rutina de sueño.

Que hacer a la hora de dormir
Algunos consejos de cosas que puedes hacer antes de acostarte que ayudan a que tu bebé se sienta más relajado y seguro para dormir toda la noche :

1. Reproducir el entorno del útero.
Para los bebés de 1 a 3 meses, reproducir el entorno que tenían cuando estaban en el útero puede ser de gran ayuda para dormir más y mejor. Esto se debe a que en esta etapa, el bebé aún no se da cuenta de que no está dentro del útero y, por lo tanto, acercar al bebé al cuerpo de la madre o del padre, o tomarlo en brazos, haciendo suaves movimientos de balanceo, ayuda a que el bebé se sienta como si todavía estuviera en el vientre, lo que lo hace dormir tranquilo y en paz.

2. Envuelve al bebé.
Desde el nacimiento hasta los 4 o 5 meses, los bebés tienen una sensación alarmante que puede ocurrir durante el sueño, en la que sienten que se están cayendo, y esa sensación de caída puede hacer que el bebé se despierte algunas veces durante el sueño. Una buena forma de asegurarse de que su bebé se sienta seguro es mantenerlo en la posición en la que estaba boca abajo, acurrucado. Para ello, debes envolver al bebé en una manta o pañal, pero sin apretar, y evitar ponerte ropa que deje al bebé demasiado ajustado o que dificulte sus movimientos. Por lo tanto, se evita que el bebé tenga el reflejo y se despierte asustado.

3. Reproducir ruido blanco.
El ruido blanco es un sonido consistente y suave que ahoga cualquier otro sonido que pueda perturbar el sueño del bebé, como ruidos en la casa o ruidos provenientes del exterior, como conversaciones, autos en la calle o ladridos de perros, por ejemplo.

Este tipo de ruido es especialmente importante para calmar al bebé ya que recrea el mismo tipo de sonido que escuchó el bebé cuando estaba en el útero materno, lo que hace que el bebé esté más tranquilo y seguro, permitiendo un sueño más tranquilo y duradero. Además, un ambiente muy tranquilo puede asustar al bebé, lo que puede hacer que el bebé se despierte asustado por la noche.

4. Crea un ambiente cómodo en el dormitorio.
Mantén la habitación a una temperatura agradable, ni demasiado caliente ni fría, y con una iluminación adecuada, mantener la habitación oscura y apagar las luces brillantes de la casa puede ayudar a que el bebé duerma mejor durante la noche.