Aprendamos a plantar un árbol

Ya habrán escuchado alguna vez aquel famoso dicho que dice “en la vida hay que hacer tres cosas: escribir un libro, plantar un árbol y tener un hijo”, aunque en realidad poco sabemos del significado real de esta frase, que es una adaptación de  un relato profético de Muhammad, el mensajero del islam, en la parte que respecta a lo de plantar un árbol se entiende más o menos que  la persona que plante un árbol o pone la semilla del mismo para que crezca, será recompensada, cada vez que coma la fruta del árbol, repose bajo su sombra o pueda beneficiarse de cualquier forma (esto también se puede aplicar a otras cosas de la vida), un árbol además de representar muchas cosas, ayuda a limpiar e oxigeno para que los seres vivos podamos respirar, por lo que plantar un arbolito toda vez que se pueda es una buenísima idea. 

 

Veamos acá cuáles son los pasos a seguir:

Primeramente debés asegurarte  que él árbol que vayas a plantar esté sano y fuerte, generalmente las mudas de arboles ya vienen en un cierto tamaño y es fácil identificar si tienen algo que no está dentro de lo normal.

 

Segundo vas a agarrar una pieza de cartón, la vas a mojar con agua y hacé un agujero que sea tres veces mayor del tamaño de la raíz de tu árbol.

 

Llena el agujero con agua, y espera a que sea absorbida, luego agarrá el cartón mojado y ponelo dentro de la tierra, agregale compost, arena, tierra y procedé a plantar tu arbolito.

 

 

La profundidad ideal para plantar el árbol debe ser la misma del recipiente que trae cuando lo comprás o sino la misma que tenía antes de trasplantarlo sí es que estaba en otro lugar. De lo contrario puede podrirse o secarse muy rápido.

 

Toma una o dos varitas y atá el árbol a ambos lados para que se sostenga, estas varas tienen que ser más altas que él.

Colocá el cartón que sobra en la parte superior, manteniéndolo lejos del tronco del árbol.

 

Cuidados

Poda el árbol para facilitar un crecimiento más denso y evitar la pérdida excesiva de humedad una vez trasplantado.

 

Durante los primeros  diez días tenés que regarlo de 2 a 3 veces al día pero no lo vayas a ahogar.

 

Plantar un arbolito no es para nada complicado, pero siempre conviene tener ciertas consideraciones para que sufra lo menos posible y crezca sanito y fuerte, y pueda vivir una historia con vos.