Anti anti-envejecimiento

Un estudio hecho por una empresa que vendía productos yerbales a mujeres en la menopausia descubrió que las mujeres comienzan a sentirse invisibles alrededor de los 50. Sienten que los hombres ya no las miran cuando entran a algún lugar. Se sienten “olvidadas”, pierden la confianza en sí mismas y muchas veces culpan a sus pelos grises, a los anteojos que ahora tienen que usar y a la dificultad de encontrar ropa con estilo para ellas.

Esto nos pasó y nos pasa a muchas de nosotras. Pero, ¿será que el valor que tenemos debe depender de cuántos piropos nos den los albañiles de la esquina o los tipos en las fiestas? Porque si es así, el problema es mucho mayor

¿Por qué no queremos envejecer?, ¿por qué compramos productos anti-aging? Si tan sólo nos diésemos cuenta de que envejecer es otra etapa de la vida y que debemos aprovecharla y apreciarla así como es. Podemos ver a nuestros hijos haciendo su vida, podemos dar consejos, podemos ayudar a otras personas que necesitan de alguien. Y podemos darnos el tiempo que merecemos para hacer lo que nos gusta.

Y otra cosa chicas, nosotras todavía somos sexy. Sabemos como llamar la atención de nuestras parejas, somos coquetas, somos lindas, somos hermosas, somos gloriosas. Tenemos que comenzar por ayudarnos las unas a las otras diciéndonos cosas como: “María que hermosa estás”, “Te quedaron súper bien esos aritos”

Aprendamos a darnos cuenta de lo hermosas que todavía somos, de que nuestras arrugas cuentan nuestra historia. Historias de esfuerzo, de dedicación, de superación, historias de nosotras. Nuestros pelos son grises, nuestra piel más fina, nuestro paso más lento y esto todo nos hace bellas, nos hace únicas, nos hace las más gloriosas. Queréte como sos, una mujer con unos años más, una mujer, al fin, gloriosa.