Amores de verano, ¿quién no los vivió?

 

¡Ah el amor de verano! no creo que alguna persona nunca haya experimentado el enamoramiento de verano, porque es un clásico, tema de películas y canciones, y también el villano de muchos corazones rotos.

 

Particularmente mi primer amor de verano así como vino se fue, o creo que yo me fui y cuando volví para el próximo verano ya se había comprometido con otra, ah como sufrí! y mi segundo amor de verano fue el más intenso de todos y después de un largo y apasionado verano un día se fue para no volver, ese creo que hasta hoy lo vengo sufriendo.

 

El amor de verano es de lo más lindo, pero si este toca a tu puerta hay algunas cosas que considerar para guardar buenos recuerdos, en lugar de vivir con una espina clavada en el medio del corazón. Una de las cosas buenas es la predisposición que la gente tiene en verano de pasarla bien, de estar relajados y experimentar cosas nuevas. Mejor aún si alguien nos mira con buenos ojos de pez muerto, lo que hace que nuestra autoestima se infle como un globo. Por esto, muchas personas quieren probar suerte y ver si pueden iniciar una relación con alguien, vivir el momento y disfrutar cada instante.

 

Amor veraniego

 

Los amores de verano, son para personas que no piensan demasiado en el futuro y que se sienten motivados y felices cuando viven aventuras con un espíritu juvenil. Están totalmente contraindicados para quienes buscan una relación estable y a largo plazo.

 

Como dice una famosa canción “amor de lejos, es para pendejos”. Si además resulta que tu “amor de verano” vive en otra ciudad, país o hasta continente, la distancia será una enemiga difícil de derrotar. Mucha gente se va de vacaciones dejando a una pareja en otro lugar y buscan nuevas relaciones para divertirse, pero al llegar a casa vuelven con su pareja, por lo que hay que tener muchísimo cuidado con las mentiras.

 

Hay personas enamoradas del amor y principalmente del enamoramiento veraniego y cada verano vuelven a buscar a esa otra persona para vivir esos momentos cortos, pero intensos. Sin embargo, puede que ya no sea lo mismo o el interés haya desparecido.

Todo puede pasar, pero si vivís un amor de verano, lo mejor es disfrutarlo, sin falsas ilusiones, porque lo mejor de todo es recordar esos hermosos momentos vividos como si fueran tu propia peli de amor romántico, yo por siempre recordaré con alegría a mi amor del verano del 92´, pero aun me falta superar a mi amor del verano del 2015.

 

¿Y vos ya tuviste un loco amor de verano?

 

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