Algunos antojos que no necesariamente son porque estás embarazada

Aunque sea un poco difícil de creer ciertos antojos son indicios o síntomas de que algo no está muy bien en nuestro organismo, necesitamos estar atentas si nuestros antojos están fuera de lo normal o son más frecuentes de lo que deberían ser.

 

Si se nos antoja muchas veces comer más sal que lo normal, porque ya de hecho consumimos bastante sal en los alimentos procesados, puede ser que estemos experimentando uno de los síntomas de la enfermedad de Addison, que es una deficiencia hormonal, causada por un daño en la glándula adrenal, esto quiere decir que nuestras glándulas suprarrenales no producen suficiente cortisol. El cortisol tiene como funciones principales incrementar el nivel de azúcar en la sangre a través de la gluconeogénesis, suprimir el sistema inmunológico y ayudar al metabolismo de grasas, proteínas y carbohidratos.

 

Un antojo un tanto extraño es el de querer comer hielo y no justamente porque haga calor o porque de onda nomás queremos morder unos cubos de hielo, esto es un síntoma de deficiencia de hierro, importante que hacerse un análisis completo de sangre para ver los niveles de hierro, porque la falta de hierro produce anemia.

 

Otro antojo, aunque esté como que muchas veces es normal, es el antojo de comer chocolate, y no estamos hablando de un antojo ocasional como cuando estamos en nuestro periodo o con depresión, si no que es tipo una necesidad medio obsesiva de comer chocolate. Este antojo es un indicio de que a lo mejor estamos con deficiencia de vitamina D o magnesio.

 

Las papas fritas son por lo general deliciosas e irresistibles, y casi nunca las rechazamos, pero si pasa que sentimos un impulso fuertísimo, un antojo irresistible de comer papas fritas, es porque probablemente estamos con una deficiencia de ácidos grasos omega 3.

 

Es importante siempre, sin importar la aparición de síntomas o antojos, hacernos un chequeo médico completo si no dos veces al año, por lo menos una vez, porque siempre es mejor evitar que lamentar.