6 formas de vivir con menos plástico a partir de hoy

Todos queremos cambiar el mundo, pero a veces esta tarea nos parece abrumadora. Lo mejor es comenzar de a poco con pequeños cambios. Te mostramos seis formas en las que puedes reducir tu consumo de plástico para ayudar al planeta:

 

  1. Consume menos en general.

Haz un buen plan para comprar solo lo que necesita. Si estás comprando cosas para el hogar, por ejemplo, considera los bazares y las tiendas de antigüedades, donde encontrarás piezas de metal mucho más duraderas, sin mencionar su belleza, y que no vienen empaquetadas.

 

  1. Exprime todo lo más que puedas

    Cuando compres a granel, lleva tu bolso. No tiene que ser de tela si no lo tienes. Empieza por no tirar las bolsas de plástico que ya tienes. Reutiliza siempre, asegúrate de que duren. Intenta alargar la vida de todo lo que ya tienes antes de buscar algo nuevo.

 

  1. Reutiliza tus sorbetes

    Se suele decir mucho, pero vale la pena recordarlo: rehúsa tus sorbetes o no los pidas. Todo lo que puedas . No lo necesitas para disfrutar de tu bebida. Y si alguna vez lo necesitas, considera reutilizarlo. Almacenar, lavar, no tirar. O busca pajitas de metal o de bambú, para llevar siempre en tu bolso.

 

 

  1. Evita las bolsas de plástico

    Rechaza la bolsa en la farmacia. No necesitas una bolsa para llevar un paquete de píldoras que cabe en tu bolsillo. Y si tienes una bolsa reutilizable a la mano, llévatela siempre en tu bolso en caso de que necesites usarla.

 

  1. Hazte de un kit ecológico

    Acostúmbrate de dejar tu “kit” de la ecobag, tu vaso reutilizable y la botella de agua cerca de la puerta para no olvidar cuando salgas. Dependiendo de la salida, algunas cosas serán más o menos necesarias. A medida que pasa el tiempo, adquirirás la costumbre y podrás agregar nuevos elementos, como cubiertos portátiles y servilletas de tela.

 

  1. Cuida tus cosas

    Cuida bien lo que ya tienes. Vivir una vida sin plástico significa eliminar el llamado “plástico de un solo uso”, es decir, el desechable que se usa una vez (a veces por segundos). Dado que este material dura para siempre, aprovecha el potencial de lo que ya tiene para reutilizar lo máximo que puedas.